Oprimida por un corsé que se ha quedado pequeño y que urge romper. Los responsables de la restauración de la catedral de Santa María ya han decidido ampliar sus horarios de visita para poder atender a todas las personas interesadas en acercarse hasta el templo del Casco Medieval y ver cómo se trabaja en su rehabilitación.
La medida no tiene fecha todavía, aunque la Fundación Santa María piensa ponerla en práctica de cara a los próximos meses de verano.
La experiencia de esta última Semana Santa ha sido definitiva. La vieja catedral ha recibido estos días entre un 5% y un 10% más de visitantes que el año pasado. El incremento no es exagerado pero ha sido el único posible. La demanda era bastante mayor pero ha resultado imposible de cubrir.
«Hemos tenido una media de 450 ó 500 visitantes cada día, y eso tras forzar al máximo nuestra capacidad y triplicar casi el número de grupos», explica el gerente de la Fundación, Gonzalo Arroita. «Normalmente organizamos 12 tandas y en Semana Santa hemos tenido que preparar hasta 30 al día», detalla. La Semana de Pascua presenta la misma tónica. «Tenemos todas las reservas prácticamente agotadas», cuenta Arroita. «Es una tendencia que va más allá de las fiestas y que empieza a ser ya la tónica habitual», asegura.