La relevancia de la reunión celebrada ayer en la sede de Presidencia en Vitoria entre el lehendakari y una delegación de Batasuna quedó reflejada, además de por la convocatoria en sí misma, por su duración: algo más de dos horas y media, la conversación más prolongada que ha mantenido Juan José Ibarretxe con las formaciones vascas en su primera ronda de contactos oficiales tras el alto el fuego permanente de ETA. El grupo ilegalizado apretó ante su interlocutor el acelerador para impulsar una mesa de diálogo multipartito.