En el Buesa Arena flotaba ayer un ambiente de fiesta pero también de revancha. No sólo en el parqué, sino igualmente en las pobladas gradas del multiusos vitoriano. La derrota en el BEC de la primera vuelta aún estaba en la mente de los seguidores del Baskonia y el partido se convirtió en un toma y daca de cánticos por parte de ambas aficiones, siempre dentro de los límites deportivos, aunque sin signos de hermandad.
El nutrido grupo de seguidores del Lagun Aro -en torno a los 300- se dejó sentir especialmente antes del inicio del choque. Y como no podía ser de otra manera confiaba en el triunfo de los suyos, aunque alguno no tenía ningún rubor al pedir al TAU un favor. «Si ya vais a ir a Praga y estáis de los primeros en la Liga. Nosotros nos jugamos el no bajar, necesitamos ganar mucho más», afirmaba Sergio Francisco.
La presentación de los equipos sirvió para comprobar que los ánimos estaban en plena efervescencia. Tras una pancarta de 'Hirukoa', un grupo de aficionados del Lagun Aro echó a volar los típicos papelitos que por momentos inundaron el segundo anfiteatro del pabellón vitoriano. A los sones de la música del 'Equipo A' llegó el momento para los baskonistas. Más fuerte que nunca corearon y aplaudieron a los hombres de Velimir Perasovic. La guerra, bien entendida, se había desatado.
Mientras unos gritaban «a por ellos», otros respondían con «Bilbo Basket, oe, oe». Nadie quería dejar pasar la oportunidad de expresar sus sentimientos. Andoni Lafuente, ataviado con la camiseta azulgrana, se desgañitaba. «Cuando nos ganaron allí, pusieron el 'We are the champions'. Parecía que habían ganado la Copa de Europa. Hoy -por ayer- tenemos que ganar, no hay que darles ninguna opción», se esforzaba en decir en medio del vocerío.
Conformismo
A medida que transcurría el choque los ánimos se fueron apaciguando, aunque hubo momentos de crispación, más con los árbitros, por las técnicas señaladas a Perasovic y Montáñez. Poco a poco y cuando el duelo en la cancha se decantaba a favor de los azulgrana, unos y otros se conformaron con lo vivido durante dos horas. Habrá tiempo para más derbis de baloncesto.