El Correo Digital
Jueves, 20 de abril de 2006
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OPINIÓN
EDITORIAL
Hábitos y salud
Los indicadores sobre la salud de la población española que elabora el Ministerio de Sanidad correspondientes a la última medición (1992-2002) ofrecen unos resultados positivos en cuanto a esperanza de vida y disminución en la prevalencia de enfermedades. Pero capítulos como el sedentarismo y la mala dieta comprometen el futuro. Aunque las estadísticas sanitarias siguen sonriendo a los españoles al situarlos en lugares privilegiados, es llamativo que junto a la satisfacción de comprobar que somos el tercer país europeo en esperanza de vida, con 79,7 años, y el primero en longevidad de las mujeres (83 años de media), hay que tomar nota de que éstas sufren problemas físicos más prolongados en la última etapa de su vida. Son datos que reclaman reforzar los servicios asistenciales, máxime con la previsión de que, a partir de los 70, cada persona vivirá de media 9 años con alguna incapacidad.

En el conjunto de la UE, España mantiene unos bajos índices de mortalidad por dolencias cardiovasculares o cáncer, aunque supera la media comunitaria en fallecimientos por diabetes y accidentes de tráfico. Son los datos relacionados con hábitos de vida los más elocuentes y que necesitan mayor atención en la educación a los menores, tanto en el ámbito familiar como en el escolar, y en las campañas de divulgación sobre vida sana promovidas por los poderes públicos.

Es muy positivo el descenso en el consumo de alcohol y tabaco, aunque preocupa el abandono de la dieta mediterránea y que un 47% de la población lleve una vida sedentaria, lo que se traduce en índices de obesidad al alza. Es en los hábitos alimentarios donde hay que corregir con más urgencia, para potenciar el consumo de frutas y verduras y reducir el de grasas. Estas tendencias están íntimamente relacionadas con nuevas formas de vida y de trabajo en grandes urbes, pero la misma sociedad que se compromete y se disciplina ante los retos del progreso dispone de recursos para no dejarse derrotar en aspectos básicos de la calidad de vida.



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