Mientras la oficina en Nepal del alto comisionado de Naciones Unidas para los derechos humanos expresaba ayer su «gran preocupación» por el «uso excesivo de la violencia» por parte de la Policía durante las protestas populares contra el Gobierno del rey Gyanendra, cuatro personas eran abatidas por las fuerzas de seguridad en Katmandú, y 250 estudiantes y profesores arrestados en una movilización en Pokhara.
El organismo de la ONU manifestó también su inquietud por las condiciones en las que se encuentran los detenidos, cuyo número se calcula en más de 500 a pesar de que 140 han sido liberados.
En una rueda de prensa en Ginebra, el representante en Nepal del alto comisionado, Ian Martin, advirtió sobre los graves efectos económicos de la huelga general convocada por la oposición contra el régimen monárquico. Martin indicó que el transporte se encuentra prácticamente suspendido debido a la escasez de petróleo y subrayó las consecuencias del paro en la economía de las familias nepalíes.
Agregó que la situación es más grave ahora que en febrero del año pasado, cuando Gyanendra disolvió el Parlamento, asumió el poder absoluto y declaró el estado de emergencia. En aquella ocasión, el monarca anunció que reforzaría la lucha de diez años contra la guerrilla maoísta. «Esta situación no puede mantenerse indefinidamente y para su resolución es necesario que se tomen medidas políticas», afirmó Martin.
Toque de queda
Al tiempo que la ONU mostraba su preocupación, las autoridades nepalíes imponían un toque de queda de dieciocho horas en Katmandú, donde la oposición pretende celebrar hoy una manifestación en la que prevé reunir a medio millón de personas. La marcha quiere recorrer los 27 kilómetros del anillo que rodea la capital
Hasta ahora, todas las grandes manifestaciones contra el régimen han sido abortadas debido a los toques de queda y otras medidas restrictivas de las libertades adoptadas por las autoridades. Como consecuencia de esa dura represión, ayer cuatro manifestantes murieron por disparos de agentes durante una protesta en Jhapa. Otras siete personas resultaron heridas en la marcha que se celebró en Chandragadi.
Ayer se cumplieron dos semanas de protestas y huelga general por la restauración de la democracia, que han causado ya un total de once muertos en las manifestaciones reprimidas. La alianza de siete partidos de la oposición lanzó la actual ola de movilizaciones el pasado día 6 para pedir a Gyanendra que abandone el poder absoluto, restaure el Parlamento y convoque elecciones constituyentes para decidir el futuro de este pequeño reino del Himalaya.