El Correo Digital
Jueves, 20 de abril de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
MUNDO
MUNDO
Blair descarta la invasión, pero reclama una respuesta fuerte al programa nuclear iraní
EE UU no cree que Teherán deje este mes de enriquecer uranio, como exige la ONU
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

El primer ministro británico, Tony Blair, indicó ayer que «nadie habla» de la invasión de Irán, pero argumentó que la comunidad internacional debe enviar un «mensaje fuerte y unido» sobre el controvertido programa nuclear del régimen de la república islámica.

Preguntado en la Cámara de los Comunes sobre si excluye un ataque militar, Blair lo dejó claro: «He dicho constantemente que Irán no es Irak». Sin embargo, valoró que no es el momento de «enviar un mensaje de debilidad», ya que el presidente persa, Mahmud Ahmadineyad, ha llamado a borrar a Israel del mapa y Teherán acepta veladamente que «jóvenes se inscriban para ser terroristas suicidas contra objetivos estadounidenses, británicos e israelíes».

Poco antes, el ministro británico de Asuntos Exteriores, Jack Straw, indicó a la BBC que mientras Irán dé muestras de responder a la presión internacional sobre su programa nuclear, duda de que este país cumpla con el plazo dado por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para poner fin al enriquecimiento de uranio, esto es, finales de este mes.

Estados Unidos parece encaminarse por la misma vía y no cerró ayer la puerta a una «solución diplomática» a la crisis nuclear de Irán, pero exigió presiones contra el régimen islámico. «Por ahora no renunciamos al diálogo para solucionar el problema. Consideramos que aún es posible», declaró en Moscú el secretario de Estado adjunto, Nicholas Burns.

«Ponerse de acuerdo»

Al tiempo, subrayó que «es preciso ejercer presiones sobre Irán» para que renuncie al enriquecimiento de uranio, y que los seis países ocupados del arreglo de esta crisis deben «ponerse de acuerdo sobre la táctica que seguirán en el Consejo de Seguridad».

Burns participó en una reunión entre Estados Unidos, Rusia, China y la 'troika' europea formada por Reino Unido, Francia y Alemania que concluyó sin aparente consenso sobre una estrategia común para conseguir que el régimen de los ayatolás renuncie a su programa atómico. Ayer se sumó a las consultas una delegación iraní encabezada por Javad Vaidi, vicepresidente del Consejo Nacional de Seguridad , y el viceministro de Exteriores, Abbas Araghchi.

El jefe de la diplomacia de Teherán, Manucher Motaki, declaró que su delegación debía «exponer la postura iraní y buscar con los demás países vías de arreglo a la crisis, para que entiendan su derecho a poseer tecnologías de enriquecimiento de uranio y la necesidad de fortalecer el régimen de no proliferación nuclear».



Vocento