El PP mostró ayer su disposición a alcanzar un acuerdo con el PSOE para que la reforma del Estatuto de Andalucía salga con el mayor respaldo posible, aunque consideró que este consenso no será posible si se mantienen los planteamientos de IU. Entre otros postulados, los populares insisten en sustituir la denominación de 'realidad nacional' por 'nacionalidad histórica'.
El presidente del PP de Andalucía, Javier Arenas, expresó ante el comité ejecutivo de la formación su «sorpresa» por que Chaves se diga dispuesto a negociar «todos los artículos» de la reforma estatutaria en una misiva en la que pedía una reunión urgente para buscar el consenso, cuando «no han querido negociar nada» durante la ponencia parlamentaria. Asimismo, advirtió a los socialistas de que «no es posible el acuerdo con el PP si tengo que aceptar los planteamientos de IU».
Así, Arenas cuestionó que se quiera denominar 'realidad nacional' a la comunidad cuando, según dijo, el 90% de los andaluces cree que la única nación es la española. El dirigente popular avanzó que en su cita con Chaves, que previsiblemente se celebrará a primeros de la próxima semana, planteará que se defina a Andalucía como nacionalidad histórica; la necesidad de que las elecciones andaluzas no coincidan con otras, la asunción de las máximas competencias que permita la Constitución,un sistema de financiación y un calendario para el pago de la «deuda histórica».
Avances «intocables»
Las palabras de Arenas fueron rápidamente contestadas desde IU. El coordinador general, Diego Valderas, subrayó que los acuerdos entre su coalición y el PSOE «son intocables» por los avances que conllevan. La portavoz parlamentaria, Concha Caballero, expresó su deseo de que la reunión entre Chaves y el presidente del PP «sea sólo un gesto», ya que «Arenas viene con las tijeras de podar».
Por su parte, Manuel Chaves, reiteró en una entrevista en Telecinco su disposición a buscar el mayor consenso, pero respetando los acuerdos con IU. Chaves insistió en que mantendrá su compromiso con los andaluces para sacar adelante el nuevo Estatuto «con o sin» el PP.