Los inspectores municipales han destapado y recuperado 3,4 millones de euros el último año y 9,7 en el período que va entre 2001 y 2005. Una cantidad importante, equivalente a 1.600 millones de las antiguas pesetas, que el Ayuntamiento ha dejado de cobrar por fraude o errores en el giro de los impuestos y tasas.
En algunos casos los contribuyentes tratan de engañar a la Hacienda local. En otros simplemente los datos de sus bienes no son correctos.
«Nosotros no podemos entrar a valorar intenciones, aunque creo que hay de todo», reconoce el teniente de alcalde Javier Maroto. «Nadie te va a decir que te ha tratado de engañar queriendo y, además, es probable que muchas veces no haya voluntad de hacerlo, sino desinterés o negligencia», añade el concejal de Hacienda.
Empresas y firmas constructoras, que son las que acaparan el 85% de esos millones recuperados, se preocupan de estar al tanto con el IVA o el Impuesto de Sociedades. «Pero prestan menos atención al IAE municipal o a las tasas de basuras», admite. Ocurre igual con los particulares. «Estamos muy al tanto del IRPF y mucho menos del Impuesto de Circulación», apunta el edil.
La práctica totalidad de las 220 actas levantadas en 2005 por improcedencia de los impuestos y tasas pagados fueron favorables a las arcas municipales. «Rara vez ocurre al contrario, porque los contribuyentes afectados enseguida se percatan si les cobramos de más y vienen disparados a reclamarlo», asegura Maroto. Son los casos, por ejemplo, en que el Ayuntamiento ha situado mal la marca de un modelo de automóvil en la escala de caballos fiscales para calcular el Impuesto de Circulación. Hacienda procede a devolverles el dinero cobrado de forma indebida tan pronto como comprueba la veracidad de la reclamación.
Los 9,7 millones de euros recuperados en los últimos cinco años es una cantidad «importante» para las arcas municipales. Con este importe se podría financiar, por ejemplo, la primera fase de la reforma de las instalaciones de Gamarra, licitadas ayer. Equivale también a la mitad del presupuesto de un centro cívico como el de El Pilar, el primero de la era Alonso. Otra comparación. Esos 9,7 millones recuperados triplican la consignación anual municipal para las polémicas ayudas sociales de emergencia.
La picaresca y los pequeños fallos son variados, como se desvela del informe de los últimos cinco años recién elaborado por Hacienda.
GRANDES CONTRIBUYENTES
Empresas y constructores
Copan el 85%
Un primer dato elocuente de las cifras que manejan los técnicos municipales es que más del 85% de las cantidades recuperadas por el Ayuntamiento corresponde a dos impuestos concretos, el IAE -Actividades Económicas- y el ICIO -Construcciones, Instalaciones y Obras-. Dos capítulos que corresponden en exclusiva a empresas o negocios de construcción y no a particulares. Se les ha reclamado 2,8 de los 3,4 millones destapados el último año.
NÓMINAS
IAE
Más empleados
Cuando se personan en una empresa, los inspectores suelen solicitar las nóminas de toda la plantilla para comprobar si el número de empleados se ajusta a la cifra declarada o, como ocurre a veces, es superior. En este caso hay que reajustar al alza el Impuesto de Actividades Económicas.
SUPERFICIE
IAE
Más metros
La situación es similar con el número de metros cuadrados ocupados. A veces la superficie real empleada es sensiblemente superior a la declarada. También en ese caso habrá que calcular la cantidad suplementaria que corresponde al taller, oficina, comercio o almacén a la hora de girar el IAE. Este tributo supone el 51,7% del dinero total defraudado.
PICARESCA DEL LADRILLO
ICIO
Facturas de obras
A través de los desfases con el Impuesto de Construcciones, Instalaciones y Obras, ICIO, el Ayuntamiento ha recuperado el 33,5% de todo el dinero defraudado. En muchos de estos casos, los inspectores detectan las anomalías a través de las facturas que les proporcionan los constructores tras la edificación de un inmueble.
OTROS CASOS
IBI y terrazas
El 14,8%
El tercer grupo más voluminoso lo forman una serie de tributos entre los que destaca el polémico IBI, que pagan particulares, sociedades, industrias o comercios. La picaresca se extiende luego a otras tasas muy variadas, como el canon por colocar terrazas. Más de un restaurador declara menos veladores de los que realmente instala en las calles o plazas a lo largo de la temporada privamera-verano.
EL COBRO
Efecto retroactivo de 5 años
Recargo del 20%
Cuando el contribuyente es 'cazado' la Administración municipal le aplica un recargo del 20% sobre todo el tributo y con un carácter retroactivo de los últimos cinco años.