Tres grandes deudas saldó Sergio Pitol (Puebla, México, 1933) en Alcalá de Henares. Lo hizo en el día grande de las letras hispanas, al recibir de manos del Rey el diploma y la medalla que le acreditan como ganador del Premio Cervantes. El escritor mexicano quiso pagar con creces la libertad cervantina que floreció hecha locura en 'El Quijote', el magisterio del exilio republicano español que fue clave para su formación, y los desvelos de su abuela, que le dio la vida a través de la literatura cuando la malaria quería robársela.