La galería Marlborugh ha puesto a la venta en su sala de Madrid (Orfila, 5) una quincena de piezas de Jorge Oteiza cuya fabricación fue autorizada por el artista en sus últimos años, de acuerdo a modelos de los años 50 y 70. La exposición estará abierta al público hasta el 20 de mayo, junto con una selección de retratos del joven artista inglés Clive Smith.
Buena parte de las obras, como 'Oposición de dos diedros (Homenaje a Sainz de Oiza)', 'Ipar haize', 'Gurutze', 'Homenaje a Tatlin', 'Flotación, escultura lunar' y algunas más, han sido sacadas de maquetas de finales de los 50 y son consideradas piezas únicas.
En otros casos son 'originales' de un total de dos o de tres, como 'Espazioko zartada', 'Arista vacía', 'Homenaje a los Vkuthemas' o 'Apertura por conjunción de cuboides vacíos'. Sólo algunas de las obras, como 'Construcción con unidades Malevitch de apertura curva. Variante de Expansión espiral vacía', 'Ipar haize' y 'Ezaugarri', presentan medidas superiores al metro y medio en sus dimensiones.
La partida de obras del escultor vasco, muerto en 2003 a los 94 años, corresponde al contrato que él mismo firmó en 2001 con la citada galería. Lo hizo en contra de la voluntad de la parte institucional de su fundación-museo, pero con el apoyo decidido, aunque insuficiente, de los patronos del llamado sector abertzale, que él mismo había nombrado unos años atrás.
Este contrato, inédito hasta entonces en la carrera del artista, preveía la celebración de una muestra en Nueva York con obras a tres escalas distintas, de las que podía llegar a haber hasta tres ejemplares, y vence en noviembre próximo.
Técnicos de la fundación-museo detectaron importantes defectos de fábrica en los ejemplares de las nuevas ediciones que se le debían entregar por orden de Oteiza.