Como socio y accionista que soy del Deportivo Alavés me estoy planteando la pregunta del encabezamiento y también su respuesta. Mi cabeza me dice que no renueve el carné para la próxima temporada por la imagen que del club se está transmitiendo, pero mi corazón, en cambio, me pide que siga siendo socio albiazul. Son muchos los años de querencia al 'Glorioso', de sufrir por las distintas categorías inferiores del fútbol hasta disfrutar con el ascenso a Primera División. Si no renovase el carné rompería una tradición que durante mucho tiempo he seguido con fidelidad y gusto.
Como dirigente deportivo que fui, aunque vinculado a otras disciplinas, creo que, ante todo, lo verdaderamente importante es profesar amor al club, a la entidad que diriges, y que en este caso representa a la ciudad, Vitoria.
En el ámbito deportivo, para conseguir triunfos no sólo es necesario el dinero, también se precisa sentir el club, porque un equipo sin afición no es nada. No deja de ser una sociedad, no un club. Es una característica del deporte que le diferencia de la gestión pura y dura de una empresa.
Tomemos nota del Baskonia, que con buenos dirigentes ha llegado y se mantiene en lo más alto en todas las competiciones que disputa, logrando que sientan los colores de su equipo tanto los jugadores como los aficionados. Hay una implicación, una complicidad. El Baskonia es el club representativo de Álava y Vitoria y eso se siente así en todos los sitios.
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Espero que el carné de socio siga estando en mi bolsillo la próxima temporada, independientemente de la categoría en la que nos encontremos. Seguiré, por tanto, los dictados de mi corazón, aunque a veces mi cabeza me diga que me arrepentiré. Y lo haré, entre otras razones, puesto que la actitud del presidente con los aficionados y la prensa ha cambiado. Eso ha contribuido a que de nuevo nos sintamos parte de ese glorioso Deportivo Alavés que siempre ha sido y que es el que quiero. Beti Alavés.