Los corazones de los fieles aficionados del Athletic se han acostumbrado a vivir finales de infarto. Desde la campaña 1995-96, la primera en que se instituyó el premio de los tres puntos por cada victoria, el grupo rojiblanco no ha gozado de término medio. De los diez ejercicios transcurridos desde entonces, en ocho los bilbaínos se han plantado con algún aliciente en los cinco encuentros de la recta final. O bien luchaban por entrar en la UEFA e incluso en la Liga de Campeones (en seis ocasiones); o se tenían que dejar la piel para huir del temido descenso (dos veces), como en el momento actual.
Esta revisión del pasado, tan oportuna en algunas ocasiones, abre la puerta de la esperanza para la hinchada rojiblanca. En estas ocho temporadas de pugna por algún objetivo, el Athletic ha promediado 7,625 puntos (61 en 8 ejercicios). A priori, esta cantidad es suficiente para certificar la codiciada permanencia en la élite del fútbol nacional. Es más, los cálculos, en la huida del descenso más ajustada desde la campaña 74-75, dicen que hacen falta dos victorias. Así, si la actual plantilla sigue los pasos de las anteriores no tendría problemas para ganarse otro año en Primera. Y aún le sobraría más de un punto.
Con cinco encuentros en el horizonte, el tramo final más prolífico tuvo lugar en la campaña 1996-97. En la primera temporada de Luis Fernández, al que muchos sitúan de nuevo en el PSG, el Athletic cosechó 12 puntos. En juego estaba la UEFA. Los rojiblancos partían con un punto de desventaja sobre la Real. Al final acabaron por delante del conjunto guipuzcoano con cuatro victorias consecutivas: dos fuera ante rivales que se jugaban la permanencia (Extremadura y Celta) y dos en casa contra el Madrid (1-0), que luchaba por el título, y el 'Dépor', que acabó tercero (1-0). En la última jornada, con el billete ya conseguido, se dejó llevar frente a un Hércules descendido (3-2).
Un año más tarde, en la campaña más gloriosa de los últimos 20 años, los del técnico tarifeño no perdieron ninguno de los cinco partidos en el ocaso de la campaña. Empataron dos y ganaron tres. En total, once puntos que les dieron una plaza para la fase previa de la Liga de Campeones, que solventaron con éxito. De los rivales, sólo el Celta se fajaba por la UEFA; el resto tenía en mente la permanencia (Oviedo, Mérida y Compostela) o vivían con placidez (Zaragoza).
En estas dos campañas se consiguió la meta. Lo mismo que en otras tres ocasiones. De esta manera, en la última década el 62,5 % de las veces que había algo en juega, el Athletic lo ha conseguido. También, como es normal, cuando se preocupaba por huir de la quema.
Permanencia, dos veces
En las últimas diez campañas ha sucedido en dos ocasiones. Aunque, históricamente, los rojiblancos no han estado en una situación tan extrema como la actual desde la campaña 1974-75, cuando restaban cinco jornadas. Entonces, el conjunto de Rafa Iriondo sólo sacaba un punto al descenso. A falta de una ronda, logró la permanencia.
Sin embargo, a pesar de que a cinco jornadas respiraba, en la campaña 1995-96 los bilbaínos tuvieron que esperar hasta el último día para evitar la promoción. Con una victoria ante el Rayo frenaron una cuesta abajo que les llevaron a recaudar sólo cinco puntos; gracias al triunfo frente a los madrileños y dos empates. En la otra ocasión que se afanaban por la permanencia (1999-00), huyeron con una cosecha de once puntos. Y su peor registro final se dio el año pasado; sólo cuatro puntos.
Con todo, la permanencia es factible. Sobre todo si el Athletic mantiene esta media. Y también si mañana prosigue la mala racha 'ché' en San Mamés, donde el Valencia lleva siete años sin ganar. Números para la esperanza, a los que se debe unir una simulación de la agencia 'Efe' que establece que los bilbaínos se salvarán con una certeza del 87,5 %.