El Correo Digital
Sábado, 22 de abril de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
MUNDO
MUNDO
Abú Mazen aborta el intento de Hamás para crear una Policía con activistas
El presidente de la ANP no está dispuesto a que los radicales controlen ninguno de los cuerpos de seguridad Israel dice que ningún ministro palestino tiene inmunidad
Abú Mazen aborta el intento de Hamás para crear una Policía con activistas
UN JEFE DISCUTIDO. Abú Samhadana, a la izquierda, se sienta junto a varios milicianos en una fotografía tomada en julio. / REUTERS
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

El presidente de la ANP, Mahmud Abbas (Abú Mazen), canceló ayer la decisión del ministro del Interior palestino, Said Siyam, de crear una nueva Policía con activistas de las facciones y supervisada por el miliciano Yamal Abú Samhadana, que obedecería las órdenes de Hamás. Abú Mazen, que tiene en sus manos todos los poderes, ni siquiera ha tardado 24 horas en anular las decisiones del ministro argumentando que «violan la ley». El presidente palestino trata así de atajar las pretensiones de Hamás de controlar al menos un ente de seguridad, una posibilidad que hace unas semanas abortó Abú Mazen al sustraer al movimiento radical los tres cuerpos policiales que dependían de Interior.

Horas después de que se conociera el contenido del decreto de Abú Mazen, el portavoz del Gobierno palestino, Ghazi Hamad, dijo que Hamás está dispuesta a poner fin a las disputas con el presidente de la ANP a través de un «diálogo constructivo». Hamad señaló que el primer ministro palestino, Ismail Hanniya, ha decidido enviar una carta a Abú Mazen para explicar las medidas adoptadas por Siyam, y aseguró que ambos dirigentes se reunirán pronto en Gaza.

El portavoz palestino desmintió que haya una crisis entre Abú Mazen y Hanniya y añadió que su Gobierno «no toma decisiones ilegales ni lleva a cabo acciones contrarias a la ley». Por último, Hamad insistió en que «si hay diferencias, sólo se pueden resolver mediante un diálogo constructivo».

No obstante, los últimos movimientos políticos en la escena palestina confirman que estamos ante el peor enfrentamiento hasta la fecha entre Abú Mazen y Hamás, algo que refleja una lucha de poder que pasa al frente de las fuerzas de seguridad y en la que nadie quiere dar su brazo a torcer.

El presidente de la ANP se ha alineado con las posiciones de Israel, EE UU y Occidente, que desean bloquear las actividades del Gobierno mientras el Ejecutivo fundamentalista no reconozca a Israel y condene la lucha armada.

En esta situación, el aislamiento de Hamás es cada día mayor y el Gabinete de Hanniya no dispone de dinero ni para pagar a los funcionarios de la ANP, lo que podría conducir a corto plazo a una revuelta interna o, según algunos analistas, al menos eso es lo que parecen buscar tanto Abú Mazen como Israel y los países occidentales.

Caos en Gaza

El ministro del Interior, Said Siyam, no actuó el jueves sin consultar a Hanniya a la hora de anunciar la creación de una Policía que dependería directamente de Hamás y, en sus palabras, se encargaría de velar por la seguridad y acabar con la delincuencia común que asola la franja de Gaza.

En los cuatro puntos cardinales de Gaza abundan grupos armados que imponen su voluntad ante la pasividad de las fuerzas de seguridad que dependen de la ANP y que no hacen absolutamente nada para establecer el orden. Siyam designó con mucho ojo a Abú Samhadana como director general del Ministerio del Interior. A sus 43 años, es un miliciano respetado en Gaza y que pertenece a Fatah y no a Hamás.

Pero Samhadana figura el segundo en la lista de activistas más buscados por Israel ya que su grupo -los Comités de Resistencia Popular- se ha significado como una de las milicias que más cohetes Qasam han disparado contra territorio hebreo. Dirigentes judíos dijeron ayer que «no disfrutará de inmunidad» con el nombramiento, y el ex jefe del Mosad, Dani Yatom, incluso afirmó que los ministros palestinos no están a salvo y pueden ser asesinados en cualquier momento.



Vocento