José Luis Rodríguez Zapatero quiere pedir el 'placet' del Congreso para abrir el diálogo con ETA la última semana de mayo. El presidente del Gobierno se propone hacer la solicitud en coincidencia con el debate sobre el estado de la nación; renunciaría así a la idea de celebrar un pleno extraordinario monográfico en la Cámara baja como era su primera intención. En su comparecencia, anunciará algunas de las medidas que adoptará para crear las condiciones que faciliten el final de la violencia.
Hoy se cumple un mes desde la declaración de alto el fuego de ETA sin que José Luis Rodríguez Zapatero haya mostrado ninguna de las cartas que se guarda para impulsar el proceso de paz. Tiene previsto romper su silencio la última semana de mayo, en el debate sobre el estado de la nación, que quiere aprovechar para pedir el visto bueno del Congreso a la apertura del diálogo con ETA. Hasta entonces, se mantendrá fiel a la consigna de que aún no ha llegado el momento de hablar de iniciativas políticas porque primera hay que verificar la autenticidad del cese de actividades de la organización terrorista, constatado en dos informes del Ministerio del Interior. Antes de pedir el aval parlamentario, el presidente del Gobierno recibirá otros dos partes de las fuerzas de Seguridad para tener «la seguridad o una alta certeza» de que la inactividad es total.
El problema, y no menor en estos tiempos de consenso con el PP, es que el principal partido de la oposición no quiere unir ambos debates y exige que se hagan por separado para que las críticas al Estatuto de Cataluña y a la política territorial no queden difuminadas.