Batasuna respondió ayer de forma oficial a los primeros actos de kale borroka registrados desde que ETA decretara hace un mes un alto el fuego permanente. Aunque rehusó condenar tanto el incendio que asoló la ferretería de un concejal de UPN en Barañain la madrugada del sábado como el lanzamiento el domingo de varios 'cócteles' contra una oficina de seguros en Getxo, la formación ilegalizada sí quiso poner cierta distancia con unas acciones que calificó como «muy graves» y que deseó que acaben «cuanto antes», igual que «la violencia estructural por parte de los Estados».