Antes de comenzar la 'Final Four' de Praga, el Maccabi ya ha ganado la batalla de la grada. Según confirmaron ayer fuentes del club hebreo, el equipo de Pini Gershon tendrá el apoyo de más de 9.000 seguidores en la cita continental, un dato que consideran tal vez excesivo los rectores de la Euroliga, pero que augura una amplia mayoría amarilla en los graderíos del Sazka Arena. Si se confirman la cifras que maneja el club y que dan por hecho muchos medios de comunicación hebreos, la afición del Maccabi ocuparía más de la mitad de los 16.805 asientos del moderno pabellón de la capital checa. Para el TAU, el ambiente será hostil, a pesar de los cerca de 1.500 seguidores con los que el club azulgrana espera contar en Praga. Nada nuevo después de ganarse el pase a la 'Final Four' ante 20.000 enfervorizados hinchas griegos en el OAKA de Atenas.
A la tradicional capacidad de movilización macabea se ha unido en la edición de este año la opción que se le presenta al conjunto israelí de lograr su tercer entorchado de la Euroliga consecutivo. «La posibilidad de que el equipo logre un hito histórico es algo que no se quieren perder nuestros aficionados», se asegura en el Maccabi. Por otra parte, la liberalización de la venta de abonos por Internet por segunda temporada consecutiva ha permitido que muchos lotes de entradas y viajes hayan ido a parar a manos de seguidores israelíes desde hace ya varios meses, convencidos de que su equipo iba a asegurar su presencia en la 'Final Four'. Por lo visto, semejante fe ha sido masiva. Muchas peticiones de abonos realizadas desde diversos países de Europa pueden corresponder a miembros de las numerosas comunidades hebreas desperdigadas por el Viejo Continente. Incluso desde el Maccabi, se prevé que la nutrida colonia judía que vive en Praga acuda también a una cita simpar para un club que es el símbolo deportivo hebreo por excelencia.
Refuerzos de última hora
En todo caso, la seguridad del Maccabi de que todos sus seguidores contarán con abono y hospedaje en Praga contrasta con los grandes problemas que están teniendo en los últimos días otros clubes participantes, casos del TAU y del Barça, para encontrar acomodo a sus aficionados. En lo que respecta al CSKA, su capacidad de convocatoria será sensiblemente menor, ya que incluso ha tenido que devolver un gran número de los abonos reservados por la Euroliga.
Oficialmente, el Maccabi asegura que no entra en la organización de los viajes de su hinchada, delegando en las principales agencias de viaje del territorio israelí. Sin embargo, la mediación del su presidente, Simon Mizrahi, ha permitido en los últimos días 'liberar' cerca de 250 entradas de aficionados griegos que habían realizado su reserva antes de que el TAU rompiera los pronósticos con su triunfo en la serie ante el Panathinaikos. Además, el Maccabi prevé trasladar a Praga dos toneladas de material 'propagandístico' con pancartas, banderines y material para incrementar el volumen de ruido en el Sazka Arena.
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