Velimir Perasovic puede convertirse en Praga en el único jugador que logra el título de la Euroliga también como entrenador. Pero por encima de cuestiones personales asegura que «a nadie puede sorprender que el TAU esté en la 'Final Four'» y advierte de que el cuadro baskonista es «capaz de cualquier cosa».
En una entrevista a la página web de la Euroliga, el técnico explica cómo encara el equipo el choque del viernes. «No vamos a estar temerosos ni presionados, pero no es fácil jugar ante un rival tan experto como el Maccabi y que ha sido dos veces campeón». Además, resalta el arreón moral que les dio el triunfo en Grecia en el tercer partido. «La victoria del Panathinaikos nos enseñó que tenemos la capacidad de jugar de tú a tú ante los grandes».
Carácter y decisión son las claves, desde su punto de vista, que llevarán al TAU a un triunfo sobre el conjunto hebreo. «El club ha demostrado en los últimos años que tiene capacidad para pelear por cualquier título. Queremos ganar el primer partido no sólo porque queremos sacarnos la espina de la derrota de Moscú, sino porque queremos conseguir lo máximo».
Perasovic se muestra remiso cuando le señalan a Scola, Splitter o Prigioni como hombres fundamentales dentro de su esquema. Como es habitual días antes de afrontar una competición tan importante, apuesta porque toda la plantilla dé el 100%. «Lo más importante a estos niveles es el conjunto y no las individualidades. Sólo cuando jugamos como un equipo podemos hacer grandes cosas».
Gratos recuerdos
Esta última reflexión le lleva a afirmar que el baloncesto europeo ha cambiado mucho desde que él disputara la 'Final a Cuatro'. «Años atrás había muchos jugadores de un nivel altísimo, auténticas superestrellas. Antes, una sola estrella sí era capaz de llevar a un equipo tan lejos. Ahora eso es prácticamente imposible».
En este punto echa la mirada al pasado y recuerda los tres títulos que levantó de forma consecutiva con la mítica Jugoplastika. El equipo israelí tiene la opción de igualar el citado récord. Perasovic va a hacer todo lo posible para que no sea así. «Personalmente sí que tengo una motivación doble para no dejar que el Maccabi iguale con Split. Pero esto es algo más anecdótico. El mayor reto para nosotros es querer ganar a un gran equipo cuando hay más en juego», apostilla.