El Gobierno apuesta por una salida negociada al callejón sin salida al que parece abocada la OPA lanzada de Gas Natural sobre Endesa. Una situación a la que también se verá arrastrada la propuesta hecha por la compañía alemana E.on, que hoy recibirá la 'luz verde' de la Comisión Europea a sus planes, salvo cambios de última hora. Según fuentes empresariales, los contactos a tres bandas entre la primera eléctrica española, La Caixa -accionista de referencia de la gasista- y el Ejecutivo ya han comenzado y podrían acelerarse en breve.
Aunque desde la Administración prefieren no valorar esas conversaciones, el vicepresidente económico, Pedro Solbes, dejó clara ayer su voluntad de que haya un acuerdo entre todas las partes. A la salida de una comparecencia en el Senado para hablar de estas ofertas de compra, afirmó que «cuanto más se eviten las controversias, siempre es mejor», aunque también añadió que no sabe si ese diálogo «va a facilitar las cosas o no». Eso sí, de mantenerse la OPA, sostuvo su criterio de que «la decisión final pertenece al mercado y a los accionistas».
Muy poco se sabe de esos contactos, más allá de que, según fuentes empresariales, al menos ha habido uno de Endesa con La Caixa en Barcelona y otro con el Gobierno en La Moncloa en las últimas dos semanas. En ambos casos, el presidente de la eléctrica, Manuel Pizarro, se habría mostrado dispuesto a negociar, pero siempre condicionado a que Gas Natural retire su oferta «hostil», actuación que comprende algunas dificultades técnicas. Desde la gasista, por el contrario, se mantiene que antes de llegar a esa decisión sería necesario un acuerdo previo que garantizará su entrada en Endesa.