El Correo Digital
Martes, 25 de abril de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES


ECONOMÍA
ECONOMÍA
Bruselas y Microsoft llevan su pulso sobre la libre competencia hasta el Tribunal de la UE
Los jueces fallarán sobre la multa de 497 millones y las medidas impuestas a la multinacional en 2004
Bruselas y Microsoft llevan su  pulso sobre la libre competencia hasta el Tribunal de la UE
Bill Gates.
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

La Comisión Europea y Microsoft iniciaron ayer una batalla legal ante el Tribunal de Justicia de la UE con el juicio que establecerá las reglas del mercado tecnológico en la Unión. El origen de la causa es la multa de 497 millones de euros que el Ejecutivo comunitario impuso en marzo de 2004 al gigante de la informática por abuso de posición dominante. El grupo de Bill Gates pretende que la Corte de Luxemburgo anule esa sanción y otras medidas que amenazan seriamente su expansión comercial: la obligación de poner en marcha una versión de su casi universal sistema operativo Windows sin el reproductor visual Media Player y de facilitar a sus rivales la información técnica necesaria para que puedan fabricar productos compatibles con Windows.

Tanto Bruselas como la compañía han dispuesto medios excepcionales para la ocasión, acordes con la magnitud del envite en juego. La vista durará hasta el viernes, lo que constituye todo un récord en la historia del Tribunal de la UE, sólo superado por el caso de un cártel de cementeras en el que había varias empresas implicadas, que requirió 11 días. Las sesiones se desarrollan ante la Gran Sala del Tribunal, con sus 13 jueces. De las 215 plazas disponibles en el local sólo quedan libres 15, tras el despliegue de juristas y expertos realizado por Microsoft -casi un centenar de personas- y el mucho más modesto de la Comisión, que ha desplazado a Luxemburgo a una decena de especialistas.

La multinacional estadounidense va a por todas. Rechaza la motivación que llevó al Ejecutivo comunitario a imponerle la multa de 497 millones de euros tras seis años de investigaciones; pero, por encima de todo, la filosofía que inspiró aquella decisión, que compromete los planes de expansión de la compañía a través de la comercialización de programas como Media Player, incorporados a su sistema operativo.

Credibilidad

Bruselas defiende dos percepciones básicas en el caso: un primer abuso de posición dominante basado en la negativa de la empresa a aportar a sus competidores información imprescindible para compatibilizar sus programas con el casi universal sistema operativo Windows; y uno más por imponer la aceptación de Media Player, el programa de Microsoft que gestiona ficheros multimedia, con Windows, lo que reduce drásticamente las posibilidades de éxito comercial de los productos similares de otras empresas.



La Comisión se juega su credibilidad como entidad reguladora en asuntos de competencia. El caso tiene una enorme trascendencia económica y comercial. Si los jueces encuentran que Bruselas, que ha trabajado en estrecho contacto con el regulador norteamericano, ha sancionado sin sustrato suficiente, verá su credibilidad extremadamente mermada.

Fuentes comunitarias conocedoras de la instrucción de esta causa han destacado a este periódico la extrema rudeza con la que la empresa de Seattle ha afrontado sus diferencias con Bruselas, y la sutileza de su argumentación jurídica. En definitiva, que Microsoft ha puesto toda la carne en el asador de este juicio, consciente de que toda su estrategia comercial para la década en curso está en juego.

La imposición del Media Player fue el motivo de los debates de ayer, y continuará siéndolo aún hoy, martes. Mañana y el jueves, la Corte abordará la información que la multinacional debe suministrar a sus competidores, en función de las imposiciones del Ejecutivo comunitario, y el viernes se concentrará sobre la multa.

Dada la complejidad del caso, la sentencia podría demorarse hasta comienzos del año próximo.



Vocento