Catorce días después de su toma de posesión, el ministro de Defensa, José Antonio Alonso, visita hoy a las tropas desplegadas en las bases españolas de Herat y Qal-i-Naw, en el que es su primer viaje oficial al frente del departamento. En la agenda de esta visita, el ministro -que estará acompañado por el jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), Félix Sanz- ha incluido un homenaje a los 17 soldados fallecidos el 16 de agosto pasado en Afganistán, un acto que tendrá lugar en el mismo punto donde se estrelló el helicóptero 'Cougar' en el que viajaban los militares.
José Antonio Alonso llega a territorio afgano en un momento de creciente deterioro de la situación en la zona oeste del país, fronteriza con Irán, donde se asienta un contingente español formado por 540 soldados. A lo largo de las últimas semanas se han registrado atentados y ataques de diversa intensidad, como el que el pasado 15 de abril tuvo como objetivo una patrulla española que logró escapar ilesa de un tiroteo.
A este incidente cabe sumar el mencionado ayer por el líder de IU, Gaspar Llamazares, que aseguró disponer de datos sobre un posible ataque reciente de la resistencia afgana contra un helicóptero del Ejército. Al mismo tiempo, reclamó un calendario de retirada del contingente español al entender que su misión no es humanitaria, «ni siquiera de reconstrucción, ya que formamos parte de las fuerzas de ocupación y así somos vistos por sus ciudadanos».
Precedido de Karzai
Alonso vuela a Afganistán con la asignatura pendiente de dar luz verde a la petición del Jefe del Estado Mayor de la Defensa para que se refuerce la presencia española en el país con 140 militares más. El ministro podría anunciar hoy mismo a las tropas desplegadas su decisión de elevar al Parlamento esa propuesta de ampliación de efectivos, la mayoría de los cuales irían destinados a proteger el acuartelamiento de Qal-i-Naw, la más pequeña, vulnerable y aislada de las dos bases españoles, en la que también se ha solicitado la incorporación de un avión de transporte.
Este destacamento recibió el pasado fin de semana al presidente de Afganistán, Hamid Karzai, según informó ayer el Ministerio de Defensa. Tras colocar la primera piedra del nuevo hospital provincial y visitar la central eléctrica y un puente construido por la Agencia Española de Cooperación Internacional, Karzai posó con la cadena de mando de la Legión y firmó en el libro de honor de la base, en el que agradeció la cooperación de los soldados españoles y prometió que «nosotros, el pueblo afgano, guardaremos el sacrificio y la ayuda española con letras de oro en nuestra memoria».