El Gabinete Alonso parece decidido a modernizar este año el rincón más fotografiado de la ciudad, la plaza de la Virgen Blanca. El alcalde, que anunció el proceso para el próximo otoño, está dispuesto a acelerar el trámite y llegar al verano con el contrato firmado. Éste incluirá la confección del proyecto arquitectónico y la ejecución de la obra, un 'dos por uno' que también se ha puesto en práctica en otros trabajos perentorios, como la remodelación de la manzana de la plaza de toros.
El plan que el regidor popular llevará a aprobación la próxima semana se asemeja a un concurso de ideas, con la particularidad de que cada equipo de arquitectos debe acudir a la cita con el respaldo de una constructora para ejecutar las obras en caso de resultar seleccionado. Los profesionales no tendrán mucho margen. Según las bases que, salvo modificación, regirán el concurso, deberán «mantener el monumento a la Batalla de Vitoria», así como un carril de circulación «atenuado para el transporte público», se señala en el documento, al que ha tenido acceso EL CORREO.
El texto incorpora otras tres condiciones: se debe prever una «iluminación ornamental» para las edificaciones singulares; hay que analizar «los servicios existentes en el subsuelo, para su conservación o mejora» y, por último, se hace una mención a los materiales que se prefieren para la 'sala de estar' de la ciudad: «Habrá que utilizar piedra natural en la pavimentación». La calidad de los diseños urbanísticos será la clave del contrato, al suponer 50 puntos sobre 100 en la tabla que utilizarán los técnicos para determinar la mejor oferta.
Los arquitectos se verán encorsetados, no obstante, por dos cuestiones más. La primera, el plazo de ejecución de los trabajos. «No po-drá superar los seis meses», un tiempo escaso para la reforma de una calle estándar y casi la mitad del reservado para las obras de peatonalización de Fueros, por ejemplo, que abarcarán 10 meses. En cuanto al coste, el Gabinete Alonso lo calcula, como máximo, en 2.250.000 euros, un 50% más de la estimación inicial.
45 días para las ideas
A la vista del documento que se debatirá en la próxima sesión de la Agencia de la Renovación Urbana, el 'tempo' del proyecto es el siguiente. A partir de su aprobación -y publicación del concurso en el boletín oficial,- los arquitectos tendrán sólo 45 días para presentar sus ideas, que serán puntuadas en las semanas siguientes.
Determinado el ganador, dispondrá de tres meses desde la firma del contrato para presentar los planes definitivos y arrancar las obras, con lo que se quiere garantizar que estarán terminadas antes de verano de 2007, año de primavera electoral. Las multas previstas por retraso serán de órdago. Hasta 2.000 euros diarios si se superan los dos meses de demora. Y es que nadie concibe que Celedón tenga que volver a bajar hacia la plaza de España.