Sin pausa y a todo trapo. Éste es el ritmo al que durante los últimos diez días han trabajado las agencias de viaje vitorianas. ¿El motivo? Poder cumplir con las innumerables peticiones de todos aquellos que optan por huir en San Prudencio en busca del sol y la arena playera.
«Hemos estado a tope, todos los días, con colas que llegan hasta la calle. Ha sido de no parar, a partir de la próxima semana tendremos algo de tranquilidad», asegura Vanessa, de Viajes Eroski, entre cliente y cliente.
Un año más, cientos de alaveses esperan con ansia estas fiestas y el 'puente' de mayo para cambiar durante cuatro días las chaquetas y paraguas por el traje de baño y los monumentos. Una preferencia que en los últimos años se ha ido incrementando hasta el punto de que muchos prefieren esta cita a la aún reciente de la Semana Santa. Ni siquiera un buen plato de caracoles o perretxikos consigue retenerles.
Es el caso de Izaskun Ruiz, una joven de 24 años, que ya tiene preparada su estancia en Málaga desde hace casi un mes. «En Semana Santa anunciaron peor tiempo y ahora la mayoría de los viajes se abaratan mucho, lo que me viene genial», explica encantada. Tampoco le da ninguna pena perderse todos los actos organizados con motivo de tan insigne patrón. «Son muchos años aquí, y ya los conozco bastante. Por una vez que no esté, no pasa nada», asegura.
Entre los destinos más solicitados, Canarias continúa imbatible a la cabeza de la lista. Buena prueba de ello es que desde el mes de marzo los vuelos hacia las islas están al completo. «Como en esta ocasión no ha habido refuerzos, la gente se ha apresurado a coger los que hay, y todo está a rebosar», destaca Cristina Salazar desde su puesto en Viajes Ecuador.
Ni siquiera el precio de la estancia completa, de las más caras entre las españolas, alrededor de 500 euros, desanima a los entusiastas viajeros. También le siguen de cerca, como no podía ser menos, la costa mediterránea, con Salou, Benidorm y Cambrils como favoritos. «Para estas fechas, el 'paquete' turístico ha bajado un poco y tres personas pueden irse perfectamente por unos 200 euros», revela Cristina.
La relativa proximidad a Vitoria y la presencia de parques temáticos como Port Aventura y Terra Mítica constituyen algunas de las principales motivaciones. Algo que también prodiga los viajes a Eurodisney, en París, ya que los centros escolares han cerrado sus puertas, algunos incluso durante toda la semana.
El tirón deportivo
Tampoco faltan los circuitos culturales por España, especialmente en Extremadura y Castilla. «Las preferencias son parecidas todos los años, y el número de salidas no se ha visto afectado este, aunque la Semana Santa esté muy reciente», añade Itziar, de Viajes Olárizu.
La causa es que, ante la disyuntiva, la papeleta de San Prudencio gana adeptos año tras años. «Si pueden elegir, la prefieren, aunque sólo sean cuatro días. Claro que algunos aprovechan para pedir algún día libre y así hacer viajes algo más largos», resalta Cristina. Entre esas salidas, cobran protagonismo, y cada vez más, las visitas a las capitales europeas.
Londres, París o Amsterdam cuentan con muchos adeptos entre sus filas, dispuestos a abonar los más de 600 euros que cuesta la 'escapada' a cada persona.
Al éxodo turístico se ha visto sumada en esta ocasión la pasión por el deporte. La celebración de la semifinal de la Final Four en Praga, donde mañana el TAU se juega su pase a la final contra el Maccabi de Tel Aviv, ha disparado los viajes a la capital de la República Checa.
«Normalmente es un lugar que gusta a la gente y lo suele pedir. Pero ahora, con esta cita deportiva, los viajes especiales que se han organizado están al completo», recalca Cristina. No fue el caso de Urtzi, un joven aficionado de 28 años, que adquirió los billetes con dos meses de antelación. «Siempre me ha atraído la ciudad, y ahora tengo la oportunidad de verla y encima disfrutar a tope con el TAU, que ojalá gane», deseó.
Al final, ya sea en la playa, los museos o los pabellones deportivos, lo importante es divertirse y descansar. Que así sea.