Cuando están a punto de comenzar a sonar los tambores y las trompetas que anuncian la llegada de las fiestas que Álava organiza en honor a nuestros patronos, San Prudencio y Nuestra Señora de Estíbaliz, quiero desearos unas jornadas llenas de paz y felicidad, animadas y entrañables.
Como diputado general de Álava, me gustaría invitaros a todos y a todas, tanto a alaveses como a los visitantes que se acerquen a estas tierras, a celebrar y disfrutar de estos días en los que la música, la cultura, la tradición, la gastronomía y los actos lúdicos se dan cita, como lo han hecho durante siglos, en las calles de Vitoria, en las campas del cercano pueblo de Armentia y en muchos otros rincones a lo largo y ancho de las siete cuadrillas que conforman nuestro amado territorio.
Este año, además, muchos alaveses vivirán las fiestas de San Prudencio de una forma muy especial a cientos de kilómetros de sus casas. Son los numerosos aficionados al baloncesto que acompañarán a nuestro épico TAU Baskonia en su lucha por conquistar su primer título de campeón de la Euroliga en Praga. A ellos, por supuesto, también les deseo unas felices fiestas, porque estoy seguro de que harán sonar allá en el corazón de la vieja Europa los alegres sonidos de la Retreta y de la Tamborrada y de que vivirán de una forma intensa, junto a nuestro gran equipo de baloncesto, estas jornadas lúdicas.
Las fiestas patronales de nuestra provincia se caracterizan por su carácter popular y porque se viven en la calle, en más que buena y agradable compañía. La romería, la Retreta, la Tamborradas y todas las actividades habituales de estos días tan entrañables son el punto de encuentro de miles de personas movidas por un deseo común: el de la diversión.
Y como en estas fechas es obligado consultar los mapas del tiempo y mirar al cielo, deseo fervientemente que este año la climatología sea respetuosa y que nos permita disfrutar en la calle, sin mayores obstáculos, de los actos festivos tradicionales. Y cuando estemos a cubierto, que podamos disfrutar de unos buenos perretxikos y de unos estupendos caracoles junto a los seres queridos y los amigos. Porque estas fiestas, claro está, serían impensables sin las referencias gastronómicas a esos productos tradicionales con los que identificamos las jornadas de homenaje que dedicamos a nuestros patronos.
Para acabar quiero desearos a todos unas felices fiestas de San Prudencio y Nuestra Señora de Estíbaliz y que podamos celebrarlas 'en armonía y buena unión', tal y como dice el zortziko en honor al santo de Armentia.