Un plan de urbanístico del Ayuntamiento de Madrid, que prevé la implantación de una vía rápida en el llamado 'Paseo del Arte' de la capital, ha puesto en pie de guerra a la baronesa Thyssen, que lleva tres años batallando contra el proyectado 'eje Prado-Recoletos'. Carmen Cervera aduce razones ecológicas para justificar su oposición al plan y la consecuente paralización de las conversaciones sobre su colección personal, para la que se ha proyectado una ampliación del Museo Thyssen. Se declara «dolida» y defraudada a tal punto que ahora dice arrepentirse de haber traído a España la colección de su marido.