Piterman anunció ayer que procederá en breve a la convocatoria de una junta extraordinaria de accionistas para junio. Así dará respuesta a la demanda de Sentimiento Albiazul, que reunió más del 5% de los títulos del capital social, el mínimo exigido por ley para forzar una asamblea de propietarios.
Sea como fuere, Piterman se negó a admitir que la reunión llegue como consecuencia de la presión del colectivo de accionistas. Es más, de nuevo cargó contra sus miembros, quienes «no tienen poder económico, mental ni social para convocar nada. No pintan nada». Pero, eso sí, le «provocan», según manifestó, y cuando recibe estímulos externos, «hay que entrar al trapo, ir a la pelea», según dice que se sostiene en 'Guerreros de la luz', libro de de Paulo Coelho que está leyendo.
Piterman adelantó su intención de incluir en el orden del día de la junta la denuncia que interpondrá al Ayuntamiento por el desalojo de Betoño para que «la aprueben» los accionistas. Y «cuando la ganemos, los tres millones de euros los repartiré entre los accionistas, menos yo, para que recuperen y doblen su inversión inicial».
También adelantó que en esa cita se procederá al cambio de auditores, porque los actuales «no siguen».