El secretario general del PSE, Patxi López, salió ayer al paso de las declaraciones de la parlamentaria e integrante de la ejecutiva guipuzcoana del partido Gemma Zabaleta, que defendió en una entrevista una posible coalición de gobierno entre los socialistas vascos y Batasuna. Después de que tanto el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, como el del PSE, Rodolfo Ares, desautorizaran de inmediato a la diputada por abogar por el entendimiento con un partido ilegalizado, ayer fue López quien quiso dejar claro que su formación «en ningún momento se está planteando este tipo de alianzas» y «no comparte» que en la actualidad «pueda existir nada parecido».
En un tono menos duro que sus compañeros, López precisó que «lo que Gemma viene a decir es que ojalá, en un futuro, pudiera haber este tipo de alianzas, porque eso significaría que hemos cubierto la etapa más negra de este país». Mucho más crítica se mostró la eurodiputada socialista Rosa Díez, que en su 'blog' -albergado en la 'web' de Basta Ya- consideró «insoportables» las declaraciones por su «relativismo moral» y acusó a su compañera de «equiparar al Estado de Derecho con el terrorismo» por sostener, en la misma entrevista, que «PSOE y PP estaban ilegalizados por ETA y una ley ilegalizó Batasuna». Blanco, por su parte, insistió en que las afirmaciones «no responden ni al pensamiento ni a la idea ni al compromiso» del PSOE, que cree «imposible» el diálogo con quienes «no condenan la violencia y el terror».
Tampoco en la izquierda abertzale ha despertado estusiasmo el planteamiento de Zabaleta, una de las impulsoras de la plataforma de mujeres 'Ahotsak', que se reunirá mañana para tratar de recabar nuevos apoyos. El dirigente de Batasuna Pernando Barrena, pese a apreciar «buena voluntad» en la parlamentaria, consideró que el debate abierto por Zabaleta «no está en consonancia con los tiempos políticos», ya que, más allá del «discurso», la «realidad» es que el PSOE «aplica la receta de la represión y de la conculcación de derechos» contra la izquierda abertzale. Por eso, insistió, hoy por hoy «se hace muy difícil pensar en una colaboración política e institucional» entre ambos, algo que supone mirar «a mucho tiempo vista». También criticó a los socialistas por la propuesta de su líder en Navarra, Carlos Chivite, de crear tras las elecciones de 2007 una mesa de partidos en la comunidad foral, algo que supone «atrasar el esquema de diálogo y de búsqueda de soluciones» al menos un año más.