El juzgado de lo mercantil de Vitoria celebra hoy la vista oral del jucio promovido por 34 ex alumnos de la academia de idiomas Opening. La franquicia se vio obligada a cerrar sus puertas como consecuencia de la suspensión de pagos que llevó a la quiebra a la mayoría de sus centros en España a principios de 2003. Pero después de anular las clases, los demandantes tuvieron que hacer frente a un promedio de cuatro recibos mensuales girados por los bancos que habían financiado sus matrículas. Ahora piden la devolución del dinero, que supone un promedio de 500 euros por cada afectado.
El letrado de la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (Adicae), que representa a la mayor parte del colectivo, espera que el juez estime la reclamación y ordene a los bancos que devuelvan las cantidades cobradas a partir de la clausura de la academia. Basa su reclamación en varias sentencias de similar contenido falladas en otras provincias.
Colectivo residual
La brecha se abrió en Zaragoza en 2004, donde los jueces dieron la razón a los antiguos alumnos y estimaron que las entidades financieras habían cobrado esas mensualidades de forma indebida. Los bancos entendían que existía un desvinculación entre el crédito y la obligación de Opening de impartir la enseñanza. Posteriormente otros tribunales de La Coruña, Madrid y Cáceres han emitido fallos similares.
El colectivo de Vitoria que ha seguido adelante con el pleito supone un 7% de los 500 estudiaantes que tenía Opening en su centro alavés. Cerca de 200 lograron seguir sus estudios en otra academia gracias a la mediación del Gobierno vasco. Otro grupo que concertó el pago con la Vital tampoco recurrió a los tribunales al lograr que la Caja les devolviera el dinero de los recibos que consideraban indebidos por no haber podido recibir enseñanza.