La Policía Municipal de Llodio colabora desde hace unos días y por primera vez en las campañas de seguridad vial promovidas desde el Gobierno vasco. Los efectivos de la Guardia Urbana han vigilado en las últimas jornadas el estacionamiento de vehículos en las zonas reservadas para minusválidos. También han prestado especial atención a los pasos de cebra donde han comprobado que los peatones cruzan como marca la normativa. Los agentes han perseguido además el uso del móvil al volante.
Durante las próximas dos semanas estarán especialmente atentos al cinturón de seguridad, el casco y los dispositivos de protección infantil. Esta campaña se extenderá por el resto del País Vasco.
Los responsables de la Policía Local también están valorando adoptar medidas preventivas para evitar que los automovilistas se salten los semáforos en rojo en el casco urbano. Uno de los más afectados por este tipo de prácticas es el que se encuentra situado en la calle Lamuza, muy cerca de la plaza del mismo nombre, de carácter peatonal.
Los servicios municipales estudian colocar una cámara de vigilancia para sancionar a los infractores además de la adopción de medias complementarias, que podrían consistir en la colocación de señales luminosas que delimiten la zona peatonal para evitar que los coches la invadan cuando tienen prohibido el paso.
Por otro lado, los 72 aspirantes a las seis plazas de agente de la Policía Municipal que superaron la prueba celebrada la semana pasada tienen una nueva cita el próximo diez de mayo a las ocho de la mañana en las instalaciones de la Policía Autónoma de Arkaute.
Test y euskera
Los candidatos deberán superar las pruebas físicas, que también son eliminatorias, antes de enfrentarse a la última fase de los ejercicios que incluyen una entrevista, un test psicotécnico y la prueba de euskera.
Cuando finalice el proceso de selección los aspirantes recibirán un curso de formación de tres meses en Arkaute. El Ayuntamiento espera que a finales de año puedan estar desarrollando su labor en la calle.