La empresa Construcciones Moyúa será la encargada de levantar el nuevo centro social de Gamarra, la obra más costosa del ambicioso plan de reforma integral del vetusto parque de ocio vitoriano. Y lo hará en tan sólo un año -las previsiones municipales estipulaban dieciocho meses- y por 5,6 millones de euros, un 7,1% menos que el presupuesto inicial, que superaba los seis millones.
Si se cumplen las previsiones, los trabajos comenzarán por fin a lo largo de junio y finalizarán a principios de la temporada de baños de 2007, fecha en la que el Ayuntamiento quiere que entre en servicio el nuevo centro y se derribe el actual edificio. El plan contempla que el resto de la reforma -campo de golf, más zonas deportivas y remodelación de las piscinas y del río- también esté concluida en junio de 2007.
El alcalde, Alfonso Alonso, reconoció a mediados de marzo que las obras del centro de Gamarra podrían acabar con retraso por considerar que debían durar un mínimo de dieciocho meses. Por ello, anunció que se primaría a las empresas que acortasen los plazos de ejecución del proyecto. Al concurso se presentaron cuatro firmas, aunque al final el Ayuntamiento se decantó ayer por Construcciones Moyúa. Los trabajos no afectarán en ningún caso a la campaña de verano que se iniciará el próximo mes.
El nuevo inmueble, cuyos autores del proyecto son los arquitectos alaveses Eduardo Mozas y Javier Aguirre, constará de tres pisos -bajo más dos alturas- y tendrá una superficie útil de 3.366 metros cuadrados. La planta baja será la de mayor extensión -dispondrá de más de 2.000 metros cuadrados- porque albergará cuatro vestuarios, dos para invierno y otros tantos para verano, además de las taquillas y dependencias para árbitros. Dispondrá también de dos salas de masaje, dos saunas y otros tantos baños turcos.
Deporte y ocio
La cafetería y el restaurante se ubicarán en el primer piso y ocuparán 155 y 160 metros, respectivamente. En el segundo se habilitarán tres salas polivalentes, que se podrán destinar a cursillos o gimnasio.
Ésta será la primera fase de la compleja reforma del recinto, cuya inversión total alcanzará los 12 millones de euros. A partir de otoño se diseñarán tres espacios diferentes: uno junto al río -se recuperará el entorno natural con nuevos parques infantiles-, un segundo al lado del polígono industrial de Gamarra -con pistas de pádel, polideportivas, tenis, voley-playa y skate- y un tercero en las piscinas -se eliminarán los setos y se unirán los vasos mediante un gran solarium-.
De forma paralela se construirá un campo de golf para hacer prácticas, que ocupará 100.000 metros cuadrados.