El parque de bomberos de Llodio deberá esperar hasta principios de 2007 para contar con los once nuevos efectivos que se pretenden contratar a través de la oposición que se está realizando desde hace cuatro meses. Este nuevo plazo responde a que los futuros expertos deberán superar un periodo de formación de hasta seis meses cuando acaben las pruebas.
El proceso se prolongará así al menos hasta principios de año, de forma que durante el verano el parque de Llodio seguirá estando en la misma situación «precaria» que han denunciado sus trabajadores durante varios años.
La escasez de la plantilla hace que a veces los turnos estén cubiertos por sólo tres personas. Si se produce una salida, uno de los bomberos debe permanecer en el parque. Así que dependiendo de la gravedad del incidente es posible que sólo dos personas se enfrenten a situaciones de emergencia.
Las pruebas de la oposición comenzaron el 24 de enero con 418 aspirantes. Ahora apenas una cuarentena sigue en liza. El último ejercicio, celebrado el jueves, consistió en las pruebas culturales, que en opinión de los asistentes «fueron muy duras».
Las listas ya está publicadas y los interesados tienen de plazo hasta el viernes para poder presentar reclamaciones.
A partir de ahora ya sólo quedan dos ejercicios más: el de conducción por un recorrido urbano y otro forestal y el ejercicio de euskera, ya que seis de las plazas convocadas tienen perfil lingüístico II con fecha de preceptividad y el resto, no.
Cinco por turno
Quienes superen las pruebas deberán pasar aún un reconocimiento médico para descartar enfermedades incompatibles con sus profesión, y por último, seguir el curso de formación.
La ampliación permitirá que cada turno disponga de cinco efectivos.
La demanda de aumento de la plantilla se remonta al momento en el que el parque de bomberos abrió sus puertas, en 1994, aunque las protestas se hicieron públicas en noviembre de 2002. En 2005 la Diputación acordó aportar 1,8 millones de euros al Consorcio de Bomberos.