Si nuestro lehendakari cree que el Estatuto es un desastre, y los demás desleales porque no podemos regular sobre ¿el tráfico de camiones!, empiezo a comprender por qué vamos como vamos. Con todo respeto, no sólo esperaba un análisis un poquito más serio de la situación, sino que por lo menos no nos llame imbéciles. Lo que pasa en Osakidetza -pérdida de la calidad del servicio, conflictividad- no es culpa de 'Madrid'. Que la Universidad se caiga a trozos porque ustedes no meten un duro, no está causado ni por los tribunales españoles ni los asiáticos. Que todavía en este país (o nación, que me da igual) no haya Ley del Suelo o salga de nuestro Parlamento una ley al año es sólo responsabilidad nuestra, de los vascos, y suya del que más. Dejémonos de monsergas y solucione problemas, que para eso le hemos puesto. Tonterías como viviendas dignas y para todos, o tratamientos médicos sin listas de espera. ETA ha decidido no matar, y eso va a mostrar las vergüenzas y las carencias de muchos que, amparados en el 'euskoproblema', han olvidado las necesidades de los ciudadanos de a pie, por cierto las mismas que las de franceses o andaluces.