El descenso del Alavés ha sido un golpe para todos. Es cierto que en la temporada ha habido muchas cosas que no se han hecho bien. Ha habido errores en la planificación y no hubo coherencia a la hora de manejar a la plantilla. Los cambios de entrenador tuvieron que afectar a los jugadores. La plantilla no puede estar ajena a su entorno como en una burbuja. Siempre es permeable y en esta campaña ha habido varias cosas que le han desestabilizado. Me parece que se le abre un futuro incierto.
Una vez dicho esto, tampoco quiero decir que sea un futuro necesariamente malo. Con el presidente puede pasar cualquier cosa, aunque los hechos que le preceden no son nada halagüeños. Tampoco creo que Piterman vaya a irse del club o cambiar su forma de actuar. Va a seguir y su política será similar. Me extrañaría mucho que, por ejemplo, fiche a un buen entrenador para intentar el ascenso.
Es una lástima, porque para volver a Primera van a necesitar otra vez mucha fortuna, además de hacer las cosas bien. También necesitarán apoyo de la afición y ésta ya no está con el equipo como antes. No dejará de apoyar al equipo, pero sí existe un enfrentamiento con Piterman. Eso tendrá su influencia y se dejará notar sobre los jugadores, como esta temporada.
De todas formas, ojalá todo vaya bien y el equipo vuelva a Primera.