Como parte de la creciente espiral de antagonismo entre el régimen de Hugo Chávez y Estados Unidos, la Administración Bush anunció ayer lunes la prohibición absoluta de exportaciones de armas y servicios militares a Venezuela. De acuerdo a las razones ofrecidas por el Departamento de Estado, Caracas -que protagoniza un proceso de rearme militar financiado por los altos precios del petróleo- no está cooperando debidamente en la lucha contra el terrorismo, cuestión decisiva para la diplomacia estadounidense desde el 11-S.
Al Gobierno de Estados Unidos le preocupa especialmente las estrechas vinculaciones del régimen de Chávez con la dictadura de Fidel Castro y la teocracia de Irán, dos países que para Washington figuran de manera prominente en la lista negra de gobiernos patrocinadoras del terrorismo. Otro factor de gran preocupación es que la guerrilla colombiana está utilizando el territorio venezolano como santuario para sus operaciones. Según fuentes del Departamento de Estado, «el Gobierno venezolano ha demostrado durante el ultimo año un falta casi total de cooperación en esfuerzos anti-terroristas».
En lo que se considera una referencia directa a las multimillonarias ventas de aviones y buques militares Venezuela firmados por el Gobierno socialista español, el veto de la Administración Bush se extiende también a la «reventa» de armas y tecnologías propiedad de empresas de Estados Unidos. Sin importar que estas operaciones se realicen a través de terceros países como España.
Al conocer la noticia del embargo de armas estadounidense durante una «visita personal» a Londres, Hugo Chávez ha restado importancia a esa decisión del «imperialismo irracional», insistiendo en que «esto no nos importa para nada». El neo-caudillo venezolano también ha descartado, por el momento, entrar en una reciprocidad de medidas punitivas aunque Venezuela es uno de los principales proveedores de petróleo a Estados Unidos, donde opera una extensa red de gasolineras.
El mes pasado, el Departamento de Estado aprovechó su informe anual sobre terrorismo internacional para acusar al régimen del Hugo Chávez de mantener «una afinidad ideológica» con los dos principales grupos narco-terroristas que operan en Colombia, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN).
La posibilidad
A juicio del congresista republicano Pete Hoekstra, presidente del comité de inteligencia de la Cámara Baja, «la hostilidad demostrada por los líderes de Venezuela hacia Estados Unidos, junto a sus esfuerzos totalitaristas en la región a expensas del pueblo venezolano, deben resultar alarmantes para todo el mundo».
Por otra parte y en una rueda de prensa el dirigente venezolano expresó su convencimiento de que Irán no está fabricando armas nucleares, y reiteró que un ataque contra ese país empujará el precio del petróleo por encima de los 100 dólares el barril. Y recalcó el papel mediador de la UE.