Juan José Ibarretxe insistió ayer en la idea lanzada el domingo desde Lehendakaritza a la hora de valorar el contenido de la entrevista publicada con dos representantes de ETA: el diálogo y la negociación política son exclusivos de los partidos. Sin llegar a nombrar a la organización terrorista de manera expresa, el lehendakari subrayó que la banda no puede «tutelar» ningún proceso de paz y que es la sociedad, en definitiva, la que decidirá «el futuro del país». Unos conceptos que también repitió la portavoz del Ejecutivo autónomo, Miren Azkarate, horas después a la espera de que el tripartito acuerde hoy una postura oficial en la habitual reunión del Consejo de Gobierno.
De visita en la localidad alavesa de Alegría, donde inauguró la exposición 'Euskadi rural siglo XXI', Ibarretxe aprovechó su intervención para responder a ETA de una forma velada. Después de asegurar que la festividad de San Isidro celebrada ayer era uno de los días «más bonitos» en su vida por lo «ilusionante» del momento, el dirigente nacionalista reiteró que el protagonismo de una solución dialogada al conflicto está en manos de las fuerzas políticas, frente al planteamiento esbozado por la cúpula terrorista en la entrevista de que el cese de su actividad violenta queda ligado a que se consigan demandas como la «autodeterminación» y la «territorialidad».
«No ponerse nerviosos»
Para ello, empleó un simil futbolístico. «Hay muchos opinadores, pero al final hay unos jugadores en el campo. Los que juegan, los que están en el campo son los que hacen la vida política y los que estamos en el campo de fútbol somos los partidos», explicó. Ibarretxe repitió este axioma durante su discurso e insistió en varias ocasiones en que «en los próximos tiempos» se hablará de política en Euskadi, aunque recordó que esa tarea sólo «corresponderá a los partidos». En este contexto, pidió mantener la calma. «No es bueno que nadie se ponga nervioso en relación con los debates», precisó.
El lehendakari mostró, no obstante, una visión optimista del futuro para Euskadi, al subrayar, entre otras cuestiones, que el deseo de paz «se va a ver cumplido». De hecho, reiteró que desde el alto el fuego de ETA existe un sentimiento de alegría «serena» sobre el futuro del País Vasco y se mostró convencido de que «estamos avanzando en un camino de paz».
No obstante, quiso recalcar el papel fundamental que, a su juicio, tendrá la sociedad vasca en todo el proceso abierto. «Vosotros vais a decidir el futuro del país», señaló al tiempo que insistía en el principio de la necesidad de convocar una consulta para que la ciudadanía exprese el camino a tomar y dar carpetazo al llamado conflicto vasco. «Todos y cada uno de vosotros, también la gente que trabajáis en el campo y en la pesca -enfatizó- vais a decidir cuál es el futuro de este país. A partir de ahí, hagamos debates sensatos».