Las polémicas rampas mecánicas proyectadas por el Ayuntamiento como parte de la revitalización del Casco Medieval afectarán de forma considerable a la circulación rodada en el barrio histórico. A partir del lunes, según el bando hecho público ayer por el Consistorio, una docena de calles del Casco Viejo cambiarán de sentido, lo que obligará a modificar los hábitos e itinerarios de los vecinos y los repartidores que accedan al distrito.
El cambio, que los responsables municipales en la gestión del tráfico consideran «de calado», viene motivado por el inicio de la construcción de la segunda fase de las rampas mecánicas, la que se acometerá a partir de la semana que viene en el cantón de San Francisco Javier.
Los andenes móviles que permitirán a los peatones subir más cómodamente a la colina tienen, de hecho, una fuerte afección al sistema circulatorio del barrio. Al instalarse en San Francisco Javier -en los tramos comprendidos entre Pintorería y Las Escuelas-, las rampas inutilizan el único acceso a la parte alta desde la calle Francia.
Esta circunstancia ha obligado al Gabinete municipal de Tráfico a introducir numerosas modificaciones en la red de circulación. De entrada, la vía para acceder a la colina desde Francia será la calle San Ildefonso -junto a la plaza de San Antón- y su continuación por el cantón de Santa Ana.
Accesos
Se mantendrán, no obstante, los otros dos accesos principales al barrio existentes en la actualidad: por la Cuesta de San Vicente -que mantendrá su doble dirección- y por el eje Correría-Cantón de las Carnicerías. La entrada por Nueva Fuera «pierde su utilidad», admite el Gabinete de Tráfico, ya que el cierre de San Francisco Javier y el cambio de sentido en Colegio de San Prudencio desviarán a los coches directamente de nuevo hacia Francia, fuera del barrio.
En lo alto de la colina, los vecinos y foráneos deberán estar atentos a las señales, porque pocas calles quedan en su sentido actual. Fray Zacarías Martínez invierte su dirección por completo, lo mismo que Santa María, la arteria que parte en dos de forma longitudinal el centro del barrio.
El Ayuntamiento es consciente de que los cambios pueden generar ciertos momentos «problemáticos» en las primeras jornadas. De hecho, recomienda «atención» a los conductores y les pide que «tomen precauciones» adicionales ante la posibilidad de que haya quien no respete la nueva señalización.
Los cambios, lo mismo que las escaleras mecánicas, «son definitivos, no provisionales», recuerda el Ayuntamiento.