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Viernes, 19 de mayo de 2006
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ÁLAVA
Talento y superación
Nueve jóvenes con parálisis cerebral exhiben en la sala Amárica el esfuerzo de todo un curso plasmado en una treintena de cuadros
Talento y superación
MUESTRA. En la sala Amárica hasta el próximo 25 de mayo. / IOSU ONANDIA
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Es el examen final más gratificante que se celebrará este curso en Vitoria. Nueve chavales con parálisis cerebral dan toda una lección de superación en la sala Amárica, donde han colgado sus 33 mejores cuadros pintados este año en el marco de un programa pionero de Educación y desarrollado en el instituto Mendebaldea.

Tres chicas y seis chicos de 14 a 18 años exhiben y venden hasta el próximo 25 de mayo obras de pequeño y gran formato, paisajes impresionistas y vistosos en su mayoría, que pueden adquirirse a precios que oscilan entre los 75 y los 500 euros.

«Esta muestra representa el trabajo conjunto de todo un año, sirve para hacerles más visibles a la sociedad, fomentar su integración y demostrar que también están ahí», explicó uno de sus profesores, Francisco Sánchez.

El dinero que recauden servirá para reinvertirlo en nuevos materiales de cara al próximo curso.

Bricolaje

Porque los alumnos, además de pintura, también realizan otras actividades. A lo largo de su horario escolar y acompañados por once monitores, entre profesores de pedagogía terapéutica, educadores, fisioterapeutas y logopedas, aprenden nociones de cocina, jardinería y bricolaje. «Por ejemplo, los cuadros no sólo los han pintado,también han construido los marcos y bastidores, es una labor conjunta», detalla Sánchez.

Una ardua tarea que requiere de esfuerzo y paciencia diarios. «No son capaces de pintar por sí solos, algunos están bastante afectados a nivel motriz, y hay que sujetarles los brazos, otros sufren espasmos», detalla el responsable. Para ello recurren a una exitosa técnica pictórica. «Utilizamos plantillas y tapamos la zona que no hay que cubrir», revela.

A la hora de poner manos a la obra, cualquier objeto es bienvenido, desde brochas a pinceles, rodillos o incluso jeringuillas. «Ver su trabajo expuesto les llena de orgullo, en él encuentran el significado de todo un año de esfuerzo», concluye Sánchez.



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