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Sábado, 20 de mayo de 2006
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OPINIÓN
ARTÍCULOS
Magnetismo con caducidad
Se va terminando el tiempo de la hipnosis. Apenas recién cumplidos los dos años al frente del Gobierno, con la salida de las tropas de Irak plenamente amortizada, al presidente Zapatero le están empezando a fallar los sondeos de opinión, incluso los del CIS. Porque la diferencia de dos puntos en la intención de voto entre las dos principales fuerzas políticas, revela que al pueblo liso y llano se le puede engatusar durante un tiempo; hipnotizar con frases grandilocuentes y pedirle, incluso, un voto de confianza ante retos inconfesados. Pero la confianza ciega tiene una fecha de caducidad.

Y hasta los más ingenuos y 'acríticos' necesitan hechos. Y los hechos, la verdad, no acompañan. Porque, después de haber tenido que soportar el lamentable espectáculo catalán en torno al nuevo Estatuto del que, hoy por hoy, se encuentran cada vez menos defensores, a los encuestados les parece que Zapatero no goza de tanta credibilidad como en el comienzo de su aventura (porque, de esta cruzada, no sólo sale escaldado el honorable Maragall).

Y se acortan las distancias en cuanto a intención de voto: El 40,3 por ciento para el PSOE y el 38,2 por ciento para el PP. Y si los nervios de los socialistas catalanes les provocan seguir cometiendo errores del tamaño del eslogan de su campaña en el referéndum -¿quién va a poder confiar en un partido que, para pedir el 'sí', preconiza el 'no' y habla de otro partido que no es suyo?- los encuestados seguirán dejando entrever su desengaño ante la época de enfrentamientos que nos ha tocado vivir. El choque entre los dos únicos 'barones' supervivientes de la familia socialista (Ibarra y Chaves) en torno a las competencias del río que les lleva, tampoco ayudará a apaciguar las aguas que ya vienen, por cierto, bastante cargaditas, por el frente canario, de inmigrantes en busca de una mejor vida.

Pero es el proceso del final de ETA la asignatura en la que el CIS le ha sacado la 'tarjeta amarilla'. Que más del 50% por ciento de los encuestados (el 53,9%) se muestre escéptico ante el alto el fuego (el 43% de esperanzados) le tiene que dar qué pensar al presidente. Que ETA se resiste a llegar al final sin obtener réditos a cambio es la verdad del barquero que no quiere escuchar el laboratorio de la Moncloa pero que está ahí.

Otegi ha dicho que el proceso de paz será irreversible si hay acuerdos entre partidos. Cierto. Pero también ha dicho que sólo la autodeterminación como en Montenegro hará irreversible la paz. La comparecencia de Zapatero en la Fiesta de la Rosa, en Bilbao, se espera con gran expectación. Tendrá que decir algo más que «todo va bien» o «confiad en mí». Lo ha percibido esta semana el propio ministro del Interior que quiso enviar mensajes en las dos direcciones: a escépticos y esperanzados. Pero en esta cuestión tan vital, sólo una parte puede tener la razón. El tiempo lo dirá.

t.etxarri@diario-elcorreo.com



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