El Correo Digital
Sábado, 20 de mayo de 2006
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OPINIÓN
CARTAS AL DIRECTOR
Beti Alavés
La historia se escribe con escribe con sentimiento. Para algunos, el fútbol es el opio del pueblo. Un animal mediático sin corazón que genera cifras astronómicas mientras medio mundo se muere de hambre. Para otros es, ante todo, recuerdos, alegrías, sufrimientos Sabemos que una victoria o un gol de nuestro Glorioso, el auténtico, no nos resuelve la vida, pero el corazón nos empuja a animar a nuestro equipo. En el fútbol, y en todos los ámbitos de la vida, el poderoso 'don dinero' es capaz de todo. Capaz de convertir a una persona enferma de orgullo, carente de sentimiento, humildad e inteligencia, en protagonista de nuestra desgracia.

¿Qué tipo de dios se ha creído este 'hombre' para hundirnos como lo ha hecho, siendo el hazmerreír de todo el mundo desde que compró el club tras una farsa vestida de oferta pública de acciones! Lo vimos venir, pero no hicimos nada. Por encima de todo está el club, debió pensar también Antón. Cómo puede ser la ignorancia tan atrevida. Qué sabe él de nuestra historia, de vivir el fútbol en cuadrilla, de cinco años consecutivos de play-off a Segunda, de Ametsa, de Dortmund,... ¿Qué sabe él de nada! No sabes nada de Celedón, ni de la Virgen Blanca, ni del resto de clubes vascos No sabes que mi hijo, socio-txiki que con catorce meses ha vivido un ascenso y un descenso, miraba extrañado los ojos vidriosos de su aita, llenos de dolor y rabia. No por el fracaso deportivo, sino porque un payaso se ha reído de todos nosotros, y piensa seguir haciéndolo.

Aficionados, socios, accionistas, señores políticos, banqueros y gestores, hagamos algo entre todos. Los mismos que envían un gran contingente de nuestra Policía para proteger de manera desproporcionada a este canalla que ni siquiera vive aquí, no pueden esconderse ante el grito ahogado de toda una ciudad. Invéntense vericuetos, pero echémosle entre todos.



Vocento