El entrenador mexicano Javier Aguirre anunció ayer oficialmente su marcha de Osasuna tras concluir su cuarta temporada al frente del equipo pamplonés, al que ha conducido a la clasificación para la Liga de Campeones en el mejor ejercicio de la historia del club. El técnico confirmó un secreto a voces desde que la pasada semana los jugadores desvelaran que el propio técnico les había comunicado el final de su trayectoria en el equipo rojillo.
'El Vasco', sin embargo, no desveló el nombre del equipo al que entrenará la próxima temporada, aunque todo apunta a que se hará cargo del Atlético de Madrid, club con el que coqueteó los dos últimos años y por el que será presentado probablemente el próximo miércoles.
Aguirre, que recibió la insignia de oro del club de manos del presidente, Patxi Izco, se mostró «agradecido» por su estancia en Osasuna y destacó que se ha sentido «muy cómodo» en sus cuatro años en Pamplona. El ex seleccionador mexicano subrayó que nunca se sintió un extranjero, que nunca le faltó nada y que pudo trabajar «con tranquilidad». Además, explicó que su marcha obedece al final de un ciclo: «Me da pena, pero por encima de Javier Aguirre está la institución. Me costó mucho tomar la decisión, pero creo que lo más sano para el club y para mí es hacerme de lado en sus proyectos de crecimiento deportivo», destacó. Para hablar de su futuro, emplazó a los periodistas al miércoles, cuando será presentado por su próximo equipo.
El presidente osasunista, Patxi Izco, lloroso durante toda la conferencia de prensa, por su parte, calificó a Javier Aguirre de «entrenador fantástico y un gran amigo» y le agradeció el trabajo realizado con Osasuna. El máximo responsable rojillo destacó que el mexicano ha conseguido «inyectar a la plantilla el valor y el coraje que convierte a los equipos pequeños en aspirantes a grandes».