El público de San Mamés se encontrará hoy con un Barcelona muy distinto al que ganó la Liga de Campeones hace sólo tres días en París. El conjunto de Frank Rijkaard llegará pasadas las doce de la mañana al Hotel Carlton, apenas 48 horas después de haber dado por concluidos los actos de celebración de la Champions, y lo hará con un grupo plagado de suplentes y de jugadores del filial.
Ninguno de los futbolistas azulgranas que han sido citados por sus selecciones nacionales saltará al césped de 'La Catedral'. Y es que sólo cinco de los catorce privilegiados que tuvieron la suerte de jugar la final de Saint Denis estarán hoy en Bilbao (Valdés, Oleguer, Belletti, Giuly y Eto'o, que llegará decidido a perforar la portería rojiblanca para asegurarse el título de 'pichichi' de la Liga). El resto de la convocatoria está formada por otros cuatro jugadores del primer equipo (Ezquerro, Jorquera, Maxi y Motta) y siete del filial.
Mientras que gran parte de la plantilla que preside Joan Laporta ya se encuentra concentrada con sus selecciones, el cuadro catalán ha confeccionado una lista de sólo 16 futbolistas (cuando el límite permitido es 18) para afrontar el último partido de la temporada. Un dato que, unido al hecho de que el equipo viaje el mismo día del partido, revela la relajación con la que los hombres de Rijkaard encaran este compromiso liguero.
Despedida de Ten Cate
Ayer fue día de despedidas en el Camp Nou. El holandés Henk Ten Cate, segundo entrenador del Barcelona, anunció oficialmente que se marcha del club azulgrana para asumir el cargo de primer técnico del Ajax de Amsterdam, un reto que afronta como su último gran desafío personal.
Acompañado por Laporta, el íntimo colaborador de Rijkaard agradeció al club el trato recibido durante los últimos tres años y aseguró que el contrato de dos temporadas que ha firmado con el Ajax, «el club más grande de Holanda», le llena de «orgullo». «Tengo 51 años y quizá sea mi último trabajo como entrenador. Después quizá llegue el momento de disfrutar de la vida con mi familia», confesó un emocionado Ten Cate.
El preparador holandés aprovechó su despedida del Barcelona para realizar un breve repaso a su estancia en el club culé. «Cuando iniciamos el proyecto la afición estaba triste, y ahora todo es una enorme alegría. Este equipo está haciendo historia y creo que todavía seguirá haciéndola», resumió.