Israel ha recibido con gran disgusto el borrador que Estados Unidos presentó el miércoles ante la Comisión de Desarme de la ONU en Ginebra para elaborar un nuevo tratado internacional que prohíba a nivel mundial la producción del material de fisión que se destina a la fabricación de armas nucleares.
El diario 'Haaretz' informó de ayer que el Gobierno que preside Ehud Olmert ha tratado sin éxito hasta el último momento de frenar la presentación del citado documento a pesar de que la Administración estadounidense ha garantizado a las autoridades hebreas que el texto no afectará para nada a las actividades atómicas de este país.
Israel es el único Estado de Oriente Próximo que, según los expertos, dispone de armamento nuclear. Algunas publicaciones especializadas sostienen que posee al menos doscientas bombas atómicas, una información que los interesados ni confirman ni desmienten.
'Haaretz' también asegura que los dirigentes hebreos están preocupados ante la posibilidad de que entre en vigor un nuevo tratado internacional que «erosione su política de ambigüedad nuclear y genere presiones futuras sobre su programa atómico».
Intento baldío
El presidente y el vicepresidente de la Comisión de Energía Atómica de Israel, Guideon Frank y Eli Levita, se desplazaron la semana pasada a Washington para tratar de frenar la presentación del borrador ante la comisión de Naciones Unidas, aunque todo indica que esta vez Estados Unidos se mantuvo firme en su decisión.
Sin embargo, el texto es mucho más suave del que el mismo Gobierno norteamericano elaboró hace ocho años, puesto que no establece ningún mecanismo de control o verificación sobre los países que firmen el tratado, ni tampoco afectaría al material de fisión almacenado antes de que entrara en vigor el nuevo convenio.
En Israel se comenta que el tratado no afectaría a la situación de Irán puesto que la república islámica insiste en que el enriquecimiento de uranio que lleva a cabo está dirigido únicamente a uso civil.
El rotativo de Tel Aviv agrega que Estados Unidos también ha rechazado la petición de Israel de obtener un «estatus nuclear civil» cualificado que le permitiría adquirir tecnología atómica civil, incluidas piezas de recambio, algo que ahora Israel no puede hacer debido a su negativa a firmar el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNPN).
Además, el Ejecutivo hebreo está disgustado con la Administración que preside George W. Bush porque hace unos diez meses Washington firmó un acuerdo con India para venderle tecnología nuclear civil a pesar de que el país asiático tampoco a firmado el TNPN.