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Sábado, 20 de mayo de 2006
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POLÍTICA
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El PP se querella contra el PSC y apuesta por gobernar con CiU
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El PP cumplió ayer su amenaza y presentó una querella contra el PSC por la precampaña del referéndum del Estatuto, que advierte a los votantes de que los populares usarán el 'no' contra Cataluña. Esta iniciativa es preludio de una batería de acciones judiciales por parte del primer partido de la oposición, que también ha denunciado la campaña institucional de la Generalitat ante la Junta Electoral Central, por entender que vulnera la legislación electoral.

«A mí no me gustan estas cosas, pero vamos a volver a los tribunales», explicó Mariano Rajoy en un mitin en la localidad madrileña de Coslada, donde confirmó la presentación de una querella criminal por injurias y calumnias contra el secretario de Organización del PSC, José Zaragoza, que el PP de Cataluña formalizó ante el juzgado de primera instancia de Barcelona horas más tarde.

«Antidemocrática»

El presidente del PP también explicó la demanda civil de su partido en defensa de su derecho al honor, por la que exige compensaciones por daños y perjuicios a los socialistas. Fuentes del equipo jurídico del PP comentaron que, por el momento, no será posible plantear una denuncia ante la Junta Electoral Central, pidiendo la suspensión de la precampaña del PSC, puesto que ésta aún no se ha estrenado, sólo fue anunciada.

«Lo del PSC y Zapatero ya pasa de castaño oscuro», apuntó Rajoy tras tildar la precampaña socialista de «antidemocrática, vergonzosa y propia de quien no tiene razones ni argumentos». El líder de la oposición señaló que la querella contra Zaragoza es la segunda que presenta su partido, y recordó que el dirigente socialista «ya ha sido condenado» por acusar al PP de financiarse ilegalmente con aportaciones de Endesa.

Josep Piqué, por su parte, pisó el acelerador de la campaña pensando más en las elecciones autonómicas de otoño que en el referéndum. El presidente del PP catalán apostó por una coalición entre CiU y el PP como «la mejor» opción de gobierno. En su opinión, sería el único escenario que permitiría construir una «alternativa» y, además, contribuiría a que los catalanes «no se tengan que resignar a la reedición de la pesadilla del tripartito» o a que nacionalistas y socialistas gobiernen juntos.

El portavoz de CiU en el Parlament, Felip Puig, replicó que Piqué «predica en el desierto» y calificó su apuesta de «fantasía política radicalmente imposible». Puig cree que el dirigente popular intenta «mantener un cierto protagonismo en la política catalana», ya que tras el referéndum los populares estarán «condenados al ostracismo político durante meses y años».



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