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Sábado, 20 de mayo de 2006
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SOCIEDAD
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Un comité asesor pide al Gobierno de EE UU que apruebe la vacuna para el cáncer de cuello de útero
El Ejecutivo tomará la decisión final sobre el fármaco el próximo 8 de junio 'Gardasil' podrá recetarse a niños
La vacuna creada por los laboratorios Merck & Co. contra el virus de transmisión sexual que desarrolla el cáncer cervical ha pasado la primera prueba de fuego en Estados Unidos, después de que un comité formado por miembros de la Administración Estadounidense de Alimentos y Fármacos (FDA, por sus siglas en inglés) aprobase por unanimidad la efectividad y seguridad del medicamento, que podrá recetarse a la temprana edad de nueve años.

La decisión final sobre la vacuna, 'Gardasil', se tomará el próximo 8 de junio, pero hasta la fecha los laboratorios han empleado todos sus esfuerzos por concienciar tanto a los miembros de la administración como al público en general de la importancia de su fármaco y, en especial, la eficacia que ejerce si se consume durante la infancia, antes de que los individuos sean sexualmente activos. El 'Gardasil' será el primer preparado efectivo contra el virus del papiloma humano, que desarrolla el segundo cáncer más arraigado entre mujeres de todo el mundo.

Merck, el cuarto laboratorio más grande de EE UU, ha remitido estudios al comité sobre pruebas realizadas a niñas y mujeres de entre 9 y 26 años, así como de niños y adolescentes entre 9 y 15 años. De momento, la FDA ha declinado aprobar el consumo entre varones y ha alegado que en este género es todavía necesaria la aportación de un mayor número de datos.

20 millones de enfermos

El virus del papiloma (HPV) es una de las patologías de transmisión sexual más comunes en EE UU. Según el Centro de Control y Prevención de Enfermedades, la sufren cerca de 20 millones de estadounidenses. A estos datos escalofriantes cabe añadir que alrededor de 510.000 mujeres son diagnosticadas anualmente con el HPV, un total del 80% de todos los casos acontecidos en países desarrollados. En lo que se refiere al desarrollo del cáncer tras contraer el mal, un total de 14.000 mujeres padecen anualmente tumor cervical y 3.900 no sobreviven.

La promoción de esta vacuna, con la que Merck espera embolsarse cerca de 3.000 millones de dólares anuales en ventas, no ha sido fácil en EE UU, dada la oposición presentada por ciertos grupos conservadores y religiosos, que han afirmado que el medicamento no es necesario si a los niños se les educa en el celibato y si la gente se abstiene de las relaciones sexuales prematrimoniales. Por esta razón, los laboratorios han realizado la mayor campaña de relaciones públicas nunca aplicada a ninguna de sus vacunas para concienciar a la sociedad de lo importante de este fármaco.

En una entrevista realizada por la agencia de noticias Bloomberg a Richard Haup, uno de los directivos de Merck, el experto afirmaba que «hemos invertido en educación y publicidad más que para cualquier otra vacuna en el pasado». «Una vez que los padres son conocedores de la relación entre el virus y el cáncer, se solidarizan y comprenden la importancia de la vacuna», añadía.

Uso universal

Un estudio de tres años de duración por parte de Merck ha demostrado una efectividad del cien por cien en todos los casos contra el virus del papiloma humano, causante del 70% de los casos de cáncer cervical.

Si la vacuna es finalmente aprobada, el comité federal se planteará la posibilidad de recomendarla universalmente e, incluso, incluirla dentro del programa de Vacunas Infantiles. Esta decisión tendrá que ser confirmada por la Academia Americana de Pediatras, que decidirá finalmente la vacunación obligatoria entre niños y adolescentes. Es en este punto en el que los grupos conservadores discrepan, ya que, a su parecer, mediante este tipo de actuaciones se mandaría un mensaje erróneo a la sociedad. Una vez aprobado su uso, serán los propios estados del país quienes determinen si será obligatoria en niños y adolescentes antes de enrolarse en las escuelas públicas.

Merck ha lanzado una intensiva campaña, que incluye anuncios informativos en televisión, prensa e Internet, para ganarse la confianza de los padres y jóvenes estadounidenses. Con 32 millones de niños y adolescentes en Estados Unidos, según el censo del país, los laboratorios podrían haber visto en su nueva vacuna la gallina de los huevos de oro, ante la inminente crisis que viven algunas grandes marcas que han visto cómo sus medicamentos estrella han finalizado su período de patentes y han dejado de pertenecer en exclusiva a un solo laboratorio.



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