Si hay un grupo representativo en la música en euskera, tanto por su longevidad como por sus aportaciones, es Oskorri. Pero lejos de querer ocupar los altares reservados a las viejas glorias, la banda liderada por el incombustible Natxo de Felipe sigue en el candelero. Actualmente, la formación se encuentra inmersa en la presentación de dos discos, 'Doktor Do Re Mi' -que EL CORREO ofrecerá a sus lectores en varias entregas de DVD- y 'The Pub Ibiltaria', un repaso a temas clásicos vascos. «Tenemos cuerda para rato», advierte Natxo de Felipe.
-Ahora los más pequeños cantan 'El corrá' o 'Amo a Laura'. ¿Cómo responden a la música tradicional vasca?
-Los niños saben seleccionar lo que les gusta. Llevamos 50.000 espectadores con este espectáculo. Los chavales están enganchados. Cuando el disco salió, las canciones no eran conocidas, pero ya hay muchos que se las saben.
-¿Hay alguna diferencia entre actuar para niños y para adultos?
-Los niños son un público agradecidísimo, porque reaccionan de inmediato.
-Los que no son tan niños son ustedes, con todos los respetos. ¿Llevan 35 años tocando!
-De momento no nos quitamos años. ¿No como las folclóricas! Estamos contentos de haber contado siempre con el cariño del público.
-En tantos años al pie del cañón, ¿nunca ha sentido la tentación de dedicarse a otra cosa?
-Si algún día no nos apasionase lo que hacemos, lo dejaríamos. En la música comercial la gente está acostumbrada a que el éxito esté unido a la hermosura, a la juventud... En cambio, en otro tipo de músicas, como el jazz o la clásica, nadie pregunta cuándo te vas a retirar. Tenemos cuerda para rato.
-De los componentes iniciales sólo quedan tres
-Sí, pero la gente que ha entrado nueva es joven, incluso podrían ser hijos nuestros, y nos han ayudado a intentar renovarnos.
Nuevo proyecto
-No editan un disco con canciones propias desde 2003 . ¿Tienen algún nuevo proyecto?
- Estamos preparando algo para diciembre de este año, ¿pero no puedo adelantarte nada! Tendrá que ver con el 35º aniversario de la banda.
-Después de una carrera tan dilatada ¿cuesta reinventarse?
-Surgimos como un grupo 'amateur' y hemos aprendido todo lo que sabemos en la autopista. Tenemos una personalidad y un sonido particular y dentro de eso intentamos hacer cosas novedosas.
-Ustedes que son los veteranos de la música en euskera, ¿cómo ven el panorama actual?
-Ha habido una revolución terrible. Se han abierto unas perspectivas que antes no existían. Estamos intentando tener una actividad cultural creativa en euskera, normalizada, como la de cualquier otro idioma del mundo.
-¿Se muestra optimista de cara al futuro?
-Sí. Se ha producido un gran salto y, en la actualidad, hay oferta en todos los estilos musicales. Y esto es una gran cosa.