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Domingo, 21 de mayo de 2006
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ÁLAVA
580 familias alavesas recurren a un test para saber si sus hijos consumen drogas
El detector reacciona al ponerlo en contacto con el sudor de una prenda Expertos municipales muestran su sorpresa por la elevada demanda de la prueba y recomiendan dialogar y prevenir
580 familias alavesas recurren a un test para saber si sus hijos consumen drogas
FARMACIAS. El producto lo ha comercializado la industria americana . / EDUARDO ARGOTE
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LOS DATOS
El producto: Arifarm Test.

Cómo funciona: Consiste en pasar las cuatro bandas de detección por una prenda de vestir que contenga sudor.

Precio: 60 euros.

Fiabilidad: Según el laboratorio que lo comercializa, del 99% si la muestra del sudor no tiene más de 48 horas.

Ventas: Según el laboratorio, el año pasado se vendieron 44.000 unidades en toda España.

Críticas: Sectores relacionados con la prevención de las drogodependencias sostienen que la prueba puede arrojar falsos positivos.

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La noticia sorprendía a miles de hogares este mismo miércoles: 10.000 adolescentes españoles son adictos a la cocaína, cuatro veces más que hace una década. Un problema creciente y que preocupa a muchísimos padres. Hasta tal punto, que cerca de 600 familias alavesas han recurrido en poco más de un año a un detector de estupefacientes de uso doméstico para saber si sus hijos consumen drogas.

El producto, creado por la industria farmacéutica norteamericana, se comercializa en España desde 2002 como Arifarm Test y se adquiere sin prescripción alguna en farmacias y parafarmacias al precio de 60 euros.

Según datos del laboratorio Arifarm, en 2005 se vendieron en España un total de 44.000 unidades, 420 en Álava. Los mismos medios señalaron que durante el primer trimestre de este año son ya 160 las familias alavesas que se han hecho con el test, lo que supone «un aumento de las ventas en torno a un 5%» respecto al mismo período del año anterior.

Aunque también puede aplicarse en muestras de orina, el éxito del producto estriba en que permite detectar si ha habido consumos de anfetaminas, cocaína, opiáceos y cannabis a través del sudor existente en una prenda de vestir. El test consiste en un sobre con cuatro bandas que reaccionan -cambian de color- al entrar en contacto con la sudoración. La prueba se realiza en tres minutos y su fiabilidad es del 99% «siempre y cuando se utilicen muestras con menos de 48 horas», advierte el director técnico farmacéutico del laboratorio, Luis Liste.

El detector, sin embargo, tiene sus detractores. Importantes sectores relacionados con la prevención de las drogodependencias, además de cuestionar que sea ético hacer análisis a escondidas, sostienen que el examen puede arrojar falsos positivos porque puede ocurrir que detecte consumos de hachís por el mero hecho de estar en un local en donde se ha fumado esta sustancia.

Frente a esta crítica, Liste defiende que en esos casos la validez del test radica en que permitirá a los padres «tener una idea del ambiente en que se mueve su hijo. Esto -recalca- es positivo porque muchos adolescentes son reacios a contar qué hacen».

Este mensaje para nada convence a la psicóloga del servicio de Orientación y Prevención del Consumo de Drogas del Ayuntamiento de Vitoria. «Que 600 familias se hayan hecho con el artilugio es un dato que, de entrada, me sorprende. No recomiendo ni detectores ni detectives», espeta Txaro Basterra.

Rechazado por expertos

Además de los «falsos positivos» que pueden darse, la especialista argumenta que su utilización implica «generar un clima de desconfianza en la familia, cuando de lo que se trata es de crear confianza para que el chaval cuente sus cosas».

La psicóloga municipal está convencida de que los padres disponen de otros mecanismos para conocer si sus hijos consumen o no drogas y, si lo hacen, en qué contextos. Frente a estas objeciones, Luis Liste apunta que el detector es para los padres «una herramienta complementaria al diálogo con los hijos. Les proporciona tranquilidad sobre la situación real tanto si la prueba resulta negativa como si es positiva. En este caso, les permite saberlo y así poder actuar».



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