El color del aceite de oliva virgen extra oscila entre el verde oscuro y el dorado. Lejos del blanco de estupor y el sonrojado de cólera que aquella mañana alternó en el semblante de los empleados de la cooperativa olivarera de Humilladero, en Málaga, cuando comprobaron que unos desalmados habían vaciado los depósitos de acero que albergaban el zumo natural de aceitunas sanas a temperatura constante listo para embotellar y, sin dejar rastro, se habían llevado «el 20%» de lo producido durante el año por las 170 familias asociadas. De un golpe, al precio que ha estado el aceite en el supermercado -alrededor los cinco euros desde febrero- el botín supuso unas ganancias redondas: 500.000 euros en lingotes de oro verde.