Las tres denominaciones de origen de txakoli -Alava, Vizcaya y Getaria- estudian fusionarse en una sola. Un proyecto que cuenta con el apoyo de varias instituciones vascas, según avanzó ayer el gerente de Arabako Txakolina, José Antonio Merino. «Se trata de una idea que estamos valorando en serio», subrayó.
Su unión supondría un intento de reforzar posiciones en el mercado nacional e internacional, donde la oferta aumenta día a día. «Además tenemos que luchar contra la gran cantidad de vinos de mesa que se presentan como txakolis, pero que no lo son», defendió Merino.
El caldo blanco alavés pondrá este año en el mercado 300.000 botellas, un 3% menos que el año pasado, debido a la sequía, pero con una calidad «superior a todos los anteriores», aseguró ayer José Ramón Aguiriano, el gastrónomo vitoriano homenajeado en el txakoli eguna. La octava edición de esta fiesta sirvió para presentar la cosecha de 2005.
Comida popular
En un Amurrio abarrotado, la celebración incluyó un hermanamiento con el pollo de caserío Lumagorri. Su representante, José Angel Lizarraga, firmó el documento acreditativo. La mejor prueba de la fusión fueron los más de doscientos kilos de pollo que se repartieron en la degustación que preparó Boilur en forma de pinchos de pollo frito y la comida popular de la que se encargó el txoko Atxurdin. Cocinó raciones para 250 personas en la plaza de San Antón.
En el concurso gastronómico se alzó con el primer premio de kokotxas con bacalao Emilio Lambarri, de Amurrio. La Sociedad Arangutxi de Izoria triunfó en los postres.