En el primer juicio, el representante del Ministerio Público ha reclamado una condena de 37 años de cárcel contra 'Gadafi', al considerar acreditado que participó en el atentado contra el citado guardia civil y cometió los delitos de atentado con resultado de muerte y utilización ilegítima de vehículo de motor ajeno con toma de rehén. Además, el fiscal ha alegado ante el Tribunal que "existe prueba suficiente" para dictar una sentencia condenatoria y ha añadido que ésta debe reconocer que "una vez más ha cometido un hecho cruel y cobarde".
"Los hechos constituyen la expresión de la violencia de la organización terrorista ETA. El terrorismo ha conseguido que una familia quede totalmente destrozada. No sólo perdieron a un esposo, padre y compañero, sino que tuvieron que comenzar de cero. La razón de hacer justicia es dictar una sentencia condenatoria", ha enfatizado el fiscal, que ha pedido que se le condene también a indemnizar a los herederos del fallecido con 240.000 euros.
El fiscal mantiene que los integrantes del 'comando Vizcaya', integrado por Chouzas, Juan María Ormazábal y Jesús Mendinueta, decidieron atentar el 13 junio de 1991 contra el guardia civil Ricardo Cousso. Los terroristas robaron un vehículo y dejaron a su conductor atado a un árbol. Después, permanecieron estacionados en un paseo del Valle de Trápaga hasta que llegó al lugar la víctima, que estacionó su coche a la espera de que su hijo, de 9 años, saliese del colegio. En ese momento, Ormazábal se acercó al automóvil y le disparó, lo que provocó su muerte.
Casa cuartel
En el segundo juicio que se ha celebrado hoy en la Audiencia Nacional contra el histórico dirigente, el fiscal Gordillo ha pedido a la misma Sección de lo Penal que le condene a 36 años y 8 meses de cárcel por los delitos de atentado y robo con toma de rehenes, al considerar que "no hay duda alguna" de su participación en un atentado cometido en noviembre de 1990 contra una casa cuartel de la Guardia Civil de la localidad vizcaína de Valmaseda.
El representante del Ministerio Fiscal ha solicitado al tribunal que se dicte una sentencia condenatoria contra 'Gadafi' idéntica a la ya dictada contra los ya condenados por estos hechos Mendinueta y Javier Martínez Izaguirre, quienes entonces reconocieron en sede policial la participación de 'Gadafi' en la comisión del atentado, pese a que hoy han afirmado no haberlo hecho.
Según el fiscal, el 'comando Vizcaya' planeó en noviembre de 1990 cometer un atentado contra una casa cuartel de la Guardia Civil con la ayuda del etarra Javier Martínez Izaguirre. Los terroristas sustrajeron un taxi, a cuyo conductor le encadenaron a un árbol. Después, se dirigieron a un monte de Valmaseda para instalar en el vehículo unos tubos lanzagranadas. Los terroristas dejaron el coche a unos 70 metros de la parte trasera del cuartel, poniendo en marcha el dispositivo de iniciación, y huyeron del lugar.
Sentencia contra Gisasola
Por otra parte, la Audiencia Nacional ha condenado hoy a la etarra Carmen Gisasola a 16 años y cuatro meses de prisión por un delito de asesinato terrorista en grado de tentativa en relación con un atentado frustrado contra una patrulla de la Guardia Civil en Gernika en 1986. En una sentencia notificada hoy, la sección tercera de la sala de lo penal de este tribunal declara probado que, el 24 de septiembre de ese año, Gisasola y otro miembro del 'comando Vizcaya' de ETA fingieron hacer auto-stop en la carretera de Durango a Elorrio y, tras parar un vehículo y amenazar con un arma a su conductor, se hicieron con él.
Los terroristas disponían además de otro automóvil en cuyo maletero instalaron cuatro cajas de cartón, "conteniendo dos de ellas tornillería a modo de metralla y las otras dos sendas ollas a presión con un total de 750 gramos de TNT y dieciséis kilos de amonal", y que estacionaron en las inmediaciones de la comisaría de la Ertzaintza en Gernika. El lugar, según la sentencia, era "paso obligado de las patrullas de la Guardia Civil" de dicha localidad.
El plan de los etarras era esperar en el coche sustraído en Durango el paso de una patrulla del instituto armado y accionar a distancia el explosivo colocado en el otro vehículo, pero cuando aguardaban se acercó un ertzaina que les pidió la identificación. Gisasola encañonó con su pistola al agente de la Policía Autónoma vasca y le obligó a entregarle su arma reglamentaria para, a continuación, darse a la fuga. El coche-bomba fue localizado al día siguiente, después de que una mujer llamara al diario Egin informando de su ubicación.