«La zona OCDE entra en su quinto año de expansión económica», se felicita la organización que agrupa a los 30 países más desarrollados del planeta en su informe semestral de primavera, divulgado ayer en París. Sus analistas pronostican que el ciclo virtuoso de la economía mundial va a continuar, e incluso a amplificarse, el próximo año y medio «gracias a condiciones favorables en los mercados financieros y a una inflación controlada», pese al encarecimiento del crudo.
«Un crecimiento vigoroso en conjunto, pero vulnerable». Este mensaje de optimismo moderado se traduce en una revisión al alza de las perspectivas de aumento del Producto Interior Bruto (PIB) de los países del área para este año, que se situará en el 3,1%, frente al 2,9% anticipado en otoño, y después del 2,8% registrado en 2005. La previsión para 2007 se mantiene sin cambios en el 2,9%.
Por regiones, Estados Unidos seguirá llevando la batuta este ejercicio, con una expansión del 3,6% -una décima más que hace seis meses-, mientras Japón experiementa una mejoría sustancial hasta el 2,8%, frente al 2% calculado en noviembre. Aunque su actividad ha repuntado a comienzos de año, la zona euro seguirá a remolque, con una tasa del 2,2% tras el 1,4% de 2005.
Estos cálculos se basan en la hipótesis de que el precio del barril de petróleo se estabilice en torno a los 70 dólares. En caso de persistencia de la presión inflacionista de las materias primas, la OCDE admitiría en la Eurozona un encarecimiento del precio del dinero, que por el momento considera innecesario. En el caso de EE UU, preconiza un frenazo a la subida de los tipos de interés.
En el otro platillo de la balanza, el informe pone en guardia contra una serie de riesgos que se «han acentuado recientemente», como los desequilibrios financieros internacionales o el coste de la vivienda. Ambas amenazas cobran una especial dimensión en España, según el organismo, cuyo déficit corriente se disparará hasta el 9,8% el próximo año, tras el récord del 7,4% registrado el pasado ejercicio y el 8,9% que se espera para el actual. El agravamiento de los 'números rojos' en el caso español obedece a que el encarecimiento de los hidrocarburos tiene un impacto más perjudicial que en otros países debido al elevado grado de dependencia energética de las importaciones de petróleo y gas.
La carestía de la vivienda
La OCDE también cita a España, junto a Estados Unidos y Francia, entre los grandes países expuestos a un riesgo elevado de vuelco en el mercado inmobiliario. Esa amenaza de ajuste duro está condicionada a que la tendencia alcista del precio de la vivienda se mantenga este año al mismo ritmo y que continúe la subida cde los tipos de interés a largo plazo.
Por lo demás, la institución eleva una décima, hasta el 3,3%, su anterior previsión de crecimiento de España para este año. Para el próximo recorta tres décimas su pronóstico, que queda en un 3%.
El vicepresidente Pedro Solbes sostuvo que el informe confirma la fortaleza de la economía española, que, a su juicio, crecerá de forma más equilibrada en 2007, aunque menos de lo previsto.