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ÁLAVA
Fallece Carlos Pérez Uralde, cronista local de EL CORREO de Álava y escritor
Desde los años noventa su columna diaria en el periódico ha desentrañado los entresijos de la vida cotidiana vitoriana con el destello de la buena literatura
Fallece Carlos Pérez Uralde, cronista local de EL CORREO de Álava y escritor
CARLOS, con su pluma, en la redacción de EL CORREO.
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Carlos Pérez Uralde, 52 años, cronista de la vida vitoriana y alavesa, y escritor, falleció ayer de forma repentina. La triste noticia causó honda conmoción en círculos periodísticos, literarios, artísticos y políticos de la capital alavesa, mundos en los que se admiraba su integridad, bondad como persona, compromiso social, honestidad intelectual, bagaje cultural y talento literario.

Nacido en Vitoria en 1954, hijo del también periodista Carlos Pérez Echevarría, su vocación por las letras se fraguó, según sus amigos, con la lectura de niño la docena de diarios que su padre llevaba a casa cada día. Periódicos y, sobre todo, libros. Siempre fue un gran lector, base fundamental para escribir. Su casa estaba abarrotada de volúmenes que ya no sabía dónde colocar.

Estudiante sin rumbo, comenzó las carreras de Magisterio, Derecho, Filosofía y Letras, Filología y Periodismo. No acabó ninguna. Encontró su camino cuando comenzó a escribir en La Gaceta del Norte. De allá pasó a La Voz de Euskadi, Deia, Radio Euskadi, Cadena Cope y desde los años noventa a EL CORREO, diario en el que se convirtió en uno de sus columnistas de cabecera. Dejó su impronta en secciones como 'Estampas Urbanas','Con remite', 'La mirada del Peatón', o en las páginas de Opinión y en todos los suplementos. El pasado domingo aparecieron publicadas sus últimas colaboraciones, 'Ideas tontas', una reflexión sobre la familia y las drogas, y 'Aventura en el museo', un recorrido museístico con mirada infantil. Aunque en sus artículos de prensa emanaba la buena literatura que siempre cultivó, también editó varios libros como 'Canciones en la habitación de Minnie' -de poemas- , 'Travesía de Vitoria', una recopilación de artículos sobre la capital, 'Layla y el amante soñado' -de cuentos-.

Antología poética

Asimismo, fue coautor de libros colectivos como 'Hirburua Gasteiz-Vitoria'. Su artículo se titulaba 'Tribus y castas de la ciudad', uno de esos temas locales que él sabía destripar con sarcasmo e ironía. También elaboró numerosos catálogos de exposiciones de artistas, una faceta en la que se sentía muy a gusto. Carlos Pérez Uralde está incluido en antologías como 'Los que más cuentan' y 'Poesía vasca contemporánea'.

Comprometido con la libertad y con un ideario progresista, Carlos Pérez Uralde militó desde finales de los años setenta a mediados de los ochenta del siglo pasado en el Partido Comunista de Euskadi. Posteriormente, desengañado de la militancia activa, prestó su firma y su presencia a muchas causas perdidas. El pasado viernes se le pudo ver en una conferencia de Santiago Carrillo en Vitoria.

Carlos aprendió inglés para traducir las letras de las canciones de su admirado Bob Dylan, a quien llamaba 'mago'. Junto a los Beatles, Serrat y Springsteen, formaba el cuadro de sus evangelistas en el mundo de la música, mientras que Borges, Cortázar, Vázquez Montalbán y García Márquez eran parte de sus referencias literarias.

Conquistó a Mila García de la Torre, su primera mujer, como lo hacen los grandes poetas, con talento innato, «escribiendo como los ángeles». Porque detrás de su figura solitaria y especial, y de su pluma, en ocasiones agresiva y mordaz, a veces fría e implacable, especialmente con muchos políticos, se escondía el alma de un tímido, «un tipo tierno», con un gran sentido del humor, un conversador y polemista incansable, con una amplia cultura, según destacan unánimemente los que le conocieron.

Autoridad en la reflexión

José Carlos Pérez Cobo, compañero de columnas en EL CORREO, no ocultaba ayer su vacío. «Hemos perdido a un maestro, además de a un amigo, y una referencia autorizada en la reflexión». Para Antonio Rivera, ex-vicerector del campus alavés de la UPV y también articulista de este diario, «se ha ido el viejo izquierdista que siempre fue». «Parecía un personaje sarcástico, serio, pero detrás de esa fachada había un ser entrañable y divertido», subraya el gastrónomo Patxi Antón.

«Es el periodista que mejor ha retratado la vida cotidiana de la ciudad en los últimos 25 años», para el ex director de EL CORREO de Álava Juan Carlos Martínez. Precisamente esa capacidad de observador de las cosas pequeñas y familiares era lo que le distinguía de otros columnistas. «Nos hacía poner los pies en el suelo y ser conscientes de cómo llegan hasta los ciudadanos las decisiones que cada día tomamos», resalta la presidenta de las Juntas, María Teresa Rodríguez Barahona.

La locutora de Radio Vitoria Maritxu Díez recuerda «su voz tan peculiar, que le confería un aire de seriedad, desbaratada por cualquiera de sus comentarios irónicos contra la estupidez, lo obvio y lo políticamente incorrecto».

«Se ha ido lo más antiprovinciano y anticasposo» que había en la ciudad, señala su amigo Daniel Castillejo. El también columnista y profesor Antonio Altarriba resalta su integridad profesional, su criterio, y que «no jugó al entreguismo y la concesión fácil. Por eso tal vez no han salido a la luz los cuentos y las novelas que guardaba en el cajón».

Nunca dejó de escribir. Los que le tuvimos cerca sabemos de su lucha perdida contra los ordenadores, que se le resistían, y de su capacidad para comprender al vuelo cualquier historia que llegaba al diario. Luego él la desmenuzaba en su columna y la convertía en un pequeño tesoro inolvidable de buena literatura. En sus dedos danzaba siempre la reina libertad. Los funerales por Carlos Pérez Uralde serán hoy a las 19.30 en la iglesia del Carmen.



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